“La muerte tiene permiso”

Desde el sótano 

Por: Raúl Mandujano

Mire Usted: En noviembre del año pasado, mientras miles de mujeres marchaban en la Ciudad de México contra la violencia de género, Abril Pérez Sagaón era asesinada a balazos frente a su hijo. Su muerte dio origen a la iniciativa “Ley Abril” para sancionar a funcionarios que minimicen la violencia de género.

Y mientras aún se debate incluir esta Ley en la agenda de los legisladores, la mañana del domingo 9 de febrero, Ingrid Escamilla, de 25 años de edad, fue asesinada en su hogar por su pareja, si, en la Ciudad de México. Fue apuñalada, desollada y mutilada. Igual que Abril, había denunciado violencia de su pareja sentimental.

Y sigo, apenas intentábamos sanearnos de esas imágenes que filtraron policías en redes sociales, cuando nuevamente en la ciudad de México, el pasado 15 de febrero, fue hallado el cuerpo sin vida de Fátima Cecilia, una pequeñita de 7 años de edad, que fue robada al salir de su escuela. Fue violada, torturada y asesinada.

Y podemos seguirle; en Juchitepec se encontró semienterrado en una barranca un pequeñito de 5 años, quien había sido reportado como desaparecido, o la bebé de 5 meses de nacida, Nahomi Tobías, quien le fue arrebatada a su madre en Saltillo, Coahuila y hallada sin vida, con golpes, apenas el 19 de febrero.

Le diré algo, a pesar de que las estadísticas en México, pueden manipularse con fines políticos, y desde el punto de vista de quien las da a conocer, es evidente que los casos van en aumento, y de manera cobarde y cruel, sin piedad y burlándose en la cara de una sociedad que tiene miedo, y de un gobierno que nada más no sabe qué hacer, y busca soluciones políticas, olvidando que no es ahí donde esto se resolverá. Mientras, miles de familias, sin color de partidos, continúan llorando la ausencia de sus niñas, y viviendo en un mundo en el que, como decía don Edmundo Valadés: “La muerte tiene permiso”. Mi twiter @raulmandujano

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