Karina Ramirez Karina Ramirez

“De los males el menor”

Ojalá

Por @OscarGlenn

Así sonó lo que dijo el Presidente López Obrador este domingo, cuando aceptó que en el caudal del sistema del Río Grijalva se optó por desviar el agua al río Samaria desde una compuerta de la Conagua para evitar que la capital del Estado se inundara, lo que afectó a pueblos de Jalpa, Nacajuca y Centla.

“Tuvimos que optar entre inconvenientes, no inundar Villahermosa y que el agua saliera por el Samaria por la zonas bajas, desde luego se perjudicó a la gente, de Nacajuca, zonas chontales, a los más pobres, pero teníamos que tomar una decisión”.

Si bien, argumentó que donde vive la mayoría de la gente se evitó la inundación, eso no es suficiente justificante para los damnificados a quienes inundaron sus localidades para salvar a la capital estatal y que la Coordinación Nacional de Protección Civil calcula son más de 160 mil personas.

En algo puede tener razón el Presidente, y habrá quien pueda entender que como mandatario o funcionario, en algunas ocasiones se tienen disyuntivas y se deben tomar decisiones difíciles a veces con afectaciones inevitables, donde no es posible mantener todo a salvo o evitar algún daño, pero la demora, falta de previsión y planeación suenan imperdonables.

Cuesta entender que tarden en tomar decisiones para prevenir, para rediseñar, y hasta para reaccionar ante problemas que se saben inminentes, como son las posibles inundaciones por las lluvias torrenciales en una zona que además presumen conocer. Confesar la dificultad para decidir, no atenúa las dimensiones del daño, muchas familias lo están hoy sufriendo.

Inevitable preguntarse, sabiendo que iban a inundar la zona ¿No era imperativo y viable un mejor plan de ayuda a la gente? ¿Acaso no tuvo antes información suficiente para trazar un plan de acción con base en escenarios? ¿Se le olvidó que en 2007 por una situación similar denunció ante la PGR al Presidente Felipe Calderón y a sus antecesores que a su juicio no previeron y actuaron?

Ahora el Presidente López Obrador ha decidido que firmará un decreto para que el manejo de presas se subordine a la protección civil, en las cuatro hidroeléctricas lo principal ya no va a ser la generación de energía eléctrica, sino la protección civil, lo que eso sea que implique, para salir del paso y de la presión del momento. Ya veremos, ojalá no se compliquen más las cosas en otros temas.

Siempre es más caro remediar que decidir con sensatez y tomarse el tiempo, cuando hay, no cuando tienes el agua al cuello.

Dicen los gobernadores integrantes de la Alianza federalista que “La disminución en el presupuesto de sus estados, es aproximadamente lo equivalente a la inversión de un año del Tren Maya. ¿Será más importante invertir en el arranque de una obra faraónica que en la conclusión de proyectos prioritarios de diez estados que más aportan?

Ojalá viéramos a un estadista establecer con ellos un plan de acción y un presupuesto para superar la contingencia y conducir la reactivación, con eficacia y sin discrecionalidad, ni resentimientos, por la gente, ojalá no fuera mucho pedir.