Muy buenos días a todas, a todos, con su permiso señora Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Señor gobernador qué alegre estar en su Estado y en este maravilloso lugar de San Nicolás, muchas gracias, Alejandro Armenta. Saludo también con enorme afecto y gusto a mis compañeras secretarias Columba López, de Agricultura, y Leticia Ramírez, de Bienestar. Las tres, en realidad, hicimos una mancuerna muy buena para poder organizar este evento, muchas gracias de verdad. Saludo también a Sergio Graf, a la distancia, que es nuestro titular de Conafor, por supuesto al general Trevilla, al almirante Morales, porque son ellos también los que nos acompañan en todas estas jornadas de reforestación, en el combate a la tala ilegal, en los desastres, en tantos temas que son tan importantes.
Pero quiero saludar en especial a las comunidades, los ejidos, las sembradoras, los sembradores, los brigadistas, los combatientes, los niños, niñas, jóvenes y familias que nos acompañan el día de hoy, a los pueblos indígenas, sin duda, porque México es un país forestal, el 70% de nuestro territorio está cubierto por bosques, selvas, manglares, matorrales y estos ecosistemas que hoy nos rodean, y que resguardan el agua, el 60% además se encuentra en terrenos comunales o ejidales y por eso los pueblos tienen la palabra en esta Jornada Nacional de Reforestación.
Restaurar ecosistemas no es solo una tarea ambiental, es una decisión de Estado, para el bienestar, para el futuro, del país con una visión de largo plazo, esa es la que tiene nuestra presidenta Claudia Sheinbaum. Y así están conectados nuestros 32 gobernadores y la jefe de gobierno de la Ciudad de México, y muchas otras comunidades que nos están viendo en este momento, transmitiendo este mensaje.
Es además la década de la restauración y esta restauración es la que nos puede llevar, sin duda, a recuperar suelos, a fortalecer la economía forestal. Ha llegado el momento de hacer la paz con la naturaleza y por eso es una tarea colectiva. Esta jornada de reforestación pone en evidencia la transformación, la Cuarta Transformación, porque no puede haber justicia social sin justicia ambiental. Hoy sembramos millones de plantas, pero sobre todo una nueva semilla: valorar la naturaleza que queremos que germine en toda la ciudadanía y en todos los pueblos, y formar una ciudadanía ambiental comprometida, como lo hemos aprendido, por cierto, de los grandes guardianes de los bosques que son precisamente las comunidades.
Y para cerrar, quiero contarles algo, hay un líder activista ambiental latinoamericano, el “Chico” Méndez, que fue un gran productor ceringero de los bosques, y él en su lucha decía: Al principio pensé que estaba luchando para salvar los árboles de caucho, luego pensé que estaba luchando por salvar la selva amazónica, ahora me doy cuenta que estoy luchando por la humanidad.
Por eso, todas nuestras acciones son precisamente para salvar al mundo, para tener un mundo diferente y restaurar la paz con la naturaleza. Muchas gracias.
