Karina Ramirez Karina Ramirez

AMLO al más puro estilo del PRI de los setentas

#LaMayoríaSilenciosa

  • Necesario fiscalizar despilfarro de recursos del PVEM en publicidad
  • Sur del Estado de México en focos rojos por grupos delictivos

Con anterioridad, La Mayoría Silenciosa comentaba el nerviosismo que deja entrever el presidente Andrés Manuel López Obrador, los números reales no le cuadran a pesar de que las encuestas dicen que su partido lleva mayoría y eso ha hecho que saque su ADN priista, el cual lleva en la sangre y lo formó políticamente, el más puro estilo de los años sesentas o setentas se juntó con su personalidad autoritaria. La prueba más palpable es su injerencia en los comicios electorales, su manera de atacar por medio de su conferencia diaria a quienes le están ganando la batalla en los estados, ejemplo de ello, Nuevo León, en donde Movimiento Ciudadano y el PRI suben en las encuestas con muchas probabilidades de triunfo.

El tema tiene mucho camino recorrido y por recorrer, todo inició cuando la candidata de Morena en Nuevo León fue exhibida al pertenecer a una secta, lo cual, propició su caída en las encuestas donde iba ganando, poco después, entre los mismos partidos se hicieron denuncias de reparto de recursos ilícitos y violación a los topes de financiamiento, temas que no habían causado mayor escándalo entre La Mayoría Silenciosa, hasta que al Presidente se le ocurrió intervenir en el proceso electoral violando su propio pacto de no intervención en las elecciones y violando la ley, sin entender que para eso hay representantes de los partidos políticos ante los órganos electorales y que su figura e impacto en las mañaneras son una vitrina en favor de Morena.

López Obrador se fue con todo contra quienes reparten tarjetas para hacer compromisos con el electorado, al considerar que es una forma disfrazada de comprar el voto, sin tomar en cuenta que también candidatos de Morena han realizado promesas similares; y es una acción que el INE ha validado desde los tiempos de Enrique Peña Nieto. No obstante, dos consejeros del INE en respuesta explican que no es delito la entrega de tarjetas, contestación descalificada de nuevo por el Presidente al señalar que la Fiscalía es quien debe investigar.

Los afectados, Adrián de la Garza del PRI y Samuel García de Movimiento Ciudadano, entendieron la desesperación del Presidente por equilibrar un proceso en donde van perdiendo y donde tenían esperanzas de triunfo, al tiempo que fueron defendidos por sus respectivos partidos.

En el caso de Samuel García, la violación no es comprobable hasta el momento, él mismo declaró que su familia le había ayudado con 20 millones de pesos, cuando las aportaciones son del 10 por ciento sobre el tope de gastos de campaña, el cual asciende a 72 millones de pesos; es decir, de aportaciones privadas puede recibir sólo 7 millones 200 mil pesos, pero, al parecer sólo han entrado a la cuenta 3 millones por medio de una transferencia que no tiene recibo.

En el caso de Adrián de la Garza, se denuncia la entrega de tarjetas, lo cual, desde el punto de vista de Andrés Manuel López Obrador, es una compra disfrazada del voto, cuando la práctica es añeja y validada por las autoridades electorales, como un esquema de cumplir los compromisos de campaña.

Tal y como La Mayoría Silenciosa ha comentado con anterioridad, este tipo de prácticas ameritan corregirse, pero no como una forma de revancha política o de ganar una elección, sino para evitar su aplicación y que sean los magistrados en la materia quienes decidan cuándo una acción que no está contemplada en la ley debe penalizarse por realizarse con fines de trampa electoral.

En EdoMéx

Las acusaciones de corrupción en contra del dirigente del Partido Verde Ecologista del Estado de México, Pepe Couttolenc, ha permeado en el ánimo del apodado “pájarito”, andaba de un lado a otro presumiendo que lograría 7 por ciento en las elecciones, quería emocionar a todo aquel que platicaba con él, aun sabiendo que sólo le está haciendo el trabajo al PRI, pero a las acusaciones de corrupción hay que sumarle la fiscalización, todos los espectaculares, camisetas y banderines que hay por todo lo largo y ancho del Estado de México, acusación que ya están preparando para hacerla llegar al Instituto Electoral del Estado de México.

Si bien es cierto que el PRI les prestó a muchos de sus militantes en el ánimo de confundir a La Mayoría Silenciosa con el cuento de que ellos son diferentes, la gente no se la cree y sabe bien de dónde vienen los candidatos, pero al parecer también les prestó muchos recursos que ameritan ser fiscalizados por las autoridades correspondientes para ver si cuadran con las prerrogativas que les otorgaron para esta elección. 

En EdoMéx

Grupos delictivos amenazan las elecciones en el sur del Estado de México, son dos partidos que se han quejado abiertamente de que no los dejan hacer campaña, incluso el Partido de la Revolución Democrática (PRD) amaga con retirar la participación de cinco candidatos en el sur. Mientras Morena por medio de una conferencia y a través de Isaac Montoya, indicó que también tiene preocupación por sus candidatos, pero fue más allá, ya que han recibido amenazas en municipios como Huixquilucan, Chimalhuacán y San Felipe del Progreso.

Lo anterior se presta a malas interpretaciones porque hay un rumor que recorre los municipios en donde señalan que el PRI-Gobierno se ve beneficiado con estas acciones, seguramente los resultados electorales darán claridad al panorama político y dejarán en evidencia a quién benefician estas acciones.