Costaría hasta 22 millones de pesos prevención de caída de rocas en La Cañada
imagen de archivo, año 2017.
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Costaría hasta 22 millones de pesos prevención de caída de rocas en La Cañada

Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Entre 15 y 22 millones de pesos es el monto de inversión considerado para la construcción de un sistema de anclaje, que impida el deslizamiento de rocas, algunas de ellas de gran tamaño, en las zonas de La Cañada y Huapalcalco.

Autoridades municipales señalan que el monto de inversión señalado incluso se tendría que actualizar, pues el cálculo es de hace unos cuatro años, cuando  personal de Protección Civil estatal acudió a dichas zonas a realizar una evaluación de riesgo.

Fue precisamente tras esa visita que se estableció como prevención a la caída de rocas, la colocación del sistema de anclaje, lo que permitiría la contención del material pétreo.

El gobierno municipal no cuenta con dicho recurso, por lo que se buscará gestionarlo con diversas instancias para poder construir esa infraestructura.

En semanas recientes, especialistas en materia de geología tanto de la Universidad Nacional Autónoma de México, como del Servicio Geológico Mexicano, realizaron nuevos estudios respecto a posible desprendimiento de rocas.

Como resultado de dichos estudios, se recomendó llevar a cabo la obra de anclaje.

Debido  a la falta de recursos económicos para poder llevar a cabo la obra, el gobierno municipal ha iniciado gestiones para poder llevar a cabo la construcción de la infraestructura citada.

Otra opción considerada es la reubicación de habitantes de la  zona con posible caída de rocas, pero dicha propuesta es prácticamente inviable, por el costo que implicaría la construcción de viviendas para solventar  la situación.

En tanto  se logran obtener los recursos para la obra de anclaje, se mantiene monitoreo permanente para prevenir emergencia en el tema.

La Cañada y Huapalcalco son dos de las zonas de la ciudad con mayor cantidad de población, pues por lo menos desde hace unos 30 años se permitieron asentamientos humanos, pese al riesgo que significa el eventual desprendimiento de rocas.

En los años 2014 y 2017 ya se han registrado desprendimientos de material pétreo que no han dejado lesionados, pero que han significado pérdidas materiales, como daños a viviendas, así como pérdidas totales  o materiales de patrimonio, como el caso de dos vehículos automotores que fueron aplastados por rocas de gran tamaño  en la primera fecha señalada.

Por Daniel Martínez Martínez