La política migratoria impulsada por la administración de Donald Trump ha desatado una escalada de tensión social en Estados Unidos, particularmente en Minneapolis, Minnesota, donde operativos federales y protestas ciudadanas han dejado un saldo de al menos dos personas muertas, de acuerdo con reportes y testimonios recabados en los últimos días.
Durante una entrevista para Primero lo Primero, la periodista Ana Patricia Candiani, desde Nueva York, calificó la situación como “desgarradora” y advirtió que el país atraviesa un momento sin precedentes en materia de derechos civiles. Señaló que las acciones de las autoridades federales han ido más allá de la persecución de inmigrantes con antecedentes criminales, como lo prometió el presidente Trump, y ahora alcanzan a personas indocumentadas sin historial delictivo e incluso a ciudadanos estadounidenses que participan en manifestaciones.
Candiani explicó que en Minneapolis se han registrado operativos con uso excesivo de la fuerza, detenciones sin orden judicial y violaciones al debido proceso, incluyendo arrestos de menores de edad y personas sin acceso a abogados. Ante esta situación, una jueza federal ordenó a las agencias migratorias comparecer ante la Corte por no respetar las garantías legales de los detenidos.
La periodista subrayó que los fallecidos durante las protestas eran ciudadanos estadounidenses que se manifestaban contra las redadas migratorias, lo que ha encendido aún más el debate nacional sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades. Videos difundidos en redes sociales muestran que uno de los manifestantes fue abatido con múltiples disparos, pese a que no representaba una amenaza directa en ese momento.
Pese a la gravedad de los hechos, Candiani consideró poco probable un juicio político contra el presidente Trump, al menos en el corto plazo, debido a que el Partido Republicano mantiene el control del Congreso y ha respaldado sus decisiones. No obstante, advirtió que las elecciones de medio término, previstas para noviembre, podrían representar un punto de quiebre si los demócratas recuperan la mayoría legislativa.
Además, destacó que la aprobación ciudadana hacia la política migratoria del mandatario ha caído hasta un 36%, reflejando el creciente descontento social, incluso entre sectores que inicialmente apoyaban un mayor control migratorio, pero no la forma en que se está ejecutando.
Finalmente, Candiani resaltó que, a pesar de las bajas temperaturas extremas, miles de personas han salido a las calles para protestar y apoyar a la comunidad migrante, mostrando una respuesta solidaria de sectores no inmigrantes frente a lo que consideran abusos de autoridad.
La situación en Minneapolis se perfila así como un parteaguas en la política migratoria estadounidense y en el debate sobre los límites del poder federal, mientras el país permanece atento a las consecuencias políticas, sociales y legales de esta crisis.