Cerca de las 2:00 de la mañana se escucharon fuertes explosiones y posteriormente se confirmó un ataque con drones contra el Puerto de La Guaira, Fuerte Tiuna y la base aérea Francisco de Miranda
Ian Arriaga
Habitantes de distintos sectores de Caracas informaron haber escuchado sobrevuelos constantes de aviones durante varias horas, mientras que las autoridades activaron los mecanismos de defensa antiaérea en la capital. Testigos describieron un intenso intercambio de detonaciones que se prolongó de forma intermitente.
La cadena internacional Sky News informó que la vivienda del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, habría sido alcanzada durante los ataques. En redes sociales circularon imágenes que parecían mostrar helicópteros de operaciones especiales CH-47 Chinook sobrevolando Caracas, aunque dicha información no fue confirmada oficialmente.
También trascendió que la Fuerza Aérea de Estados Unidos habría desactivado los transponders de sus aeronaves, ya que no se registraron vuelos visibles en la plataforma de monitoreo FlightRadar24 durante el desarrollo de los hechos.
Venezuela se mantenía en estado de alerta permanente desde agosto, cuando el gobierno de Estados Unidos inició una movilización de unidades militares en el Caribe sur. Dicho despliegue incluía once buques de guerra —entre ellos el portaviones Gerald For—, cinco destructores, tres buques de asalto anfibio, dos cruceros, así como aviones de combate y bombarderos, helicópteros de élite, un submarino nuclear y alrededor de 15.000 efectivos.
Los hechos ocurrieron días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara el lunes que fuerzas estadounidenses habían destruido un muelle supuestamente utilizado para el tráfico de drogas, lo que habría constituido el primer ataque terrestre de ese país en suelo venezolano. Sin embargo, dicha versión no fue confirmada por el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.