La iniciativa armoniza la ley estatal, elimina prácticas excluyentes, actualiza lenguaje jurídico y atiende problemáticas como el abandono animal
Redacción AR
Le diputade Luisa Esmeralda Navarro Hernández (morena) presentó una iniciativa con el objetivo de prohibir toda forma de discriminación en el acceso, arrendamiento, adquisición o permanencia en una vivienda, cuando esta se base en la orientación sexual, identidad o expresión de género, estado civil, forma de convivencia o composición familiar, incluyendo la cohabitación con personas menores de edad y otros seres sintientes.
La propuesta de reforma a la Ley de Vivienda del Estado de México busca armonizar la legislación estatal con el artículo cuarto de la Constitución y con los tratados internacionales en materia de derechos humanos, con el fin de garantizar el acceso a una vivienda digna y decorosa para todas las personas, en un entorno que promueva su desarrollo integral.
En sesión deliberante, Navarro Hernández señaló que la iniciativa responde a prácticas discriminatorias todavía presentes en contratos inmobiliarios que restringen la presencia de niñas, niños y adolescentes, o que impiden habitar viviendas a quienes conviven con seres sintientes, lo que afecta la estabilidad familiar y fomenta el abandono animal.
“Estas prácticas discriminatorias limitan el ejercicio pleno de los derechos humanos y perpetúan prejuicios que atentan contra la igualdad y la dignidad de la persona”, expresó durante sesión deliberante.
La iniciativa también actualiza el lenguaje jurídico al sustituir el término “preferencia sexual” por “orientación sexual”, conforme a los criterios de la Suprema Corte Interamericano de Derechos Humanos, reforzando un marco normativo incluyente, preciso y no discriminatorio
Con esta reforma, se pretende avanzar hacia un modelo de vivienda más justo y respetuoso, que reconozca la diversidad familiar, fortalezca el bienestar de las infancias y promueva una convivencia multiespecie libre de prácticas excluyentes.
El documento cita que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía 2025, en el Estado de México existen más de 5 millones de perros y gatos, de los cuales 1.5 millones viven en situación de calle, colocando a la entidad en el primer lugar nacional en abandono animal. Esta problemática, señala, se relaciona directamente con restricciones habitacionales que obligan a familias a separarse de sus animales de compañía.