México busca consolidar su liderazgo turístico a nivel global. Durante FITUR 2026, la secretaria de Turismo federal presentó una estrategia nacional con la que el país aspira a convertirse en el quinto país más visitado del mundo para el año 2030, fortaleciendo su impacto económico y social.
El plan apuesta por diversificar mercados internacionales, reducir la dependencia de unos cuantos países emisores y ampliar la oferta turística más allá de los destinos tradicionales. La estrategia incluye el impulso al turismo cultural, gastronómico, comunitario y de naturaleza, con el objetivo de distribuir mejor los beneficios económicos en distintas regiones del país.
De acuerdo con la Secretaría de Turismo, el crecimiento del sector no solo se mide en número de visitantes, sino en su capacidad para generar empleos formales, fortalecer cadenas productivas locales y aumentar la aportación del turismo al Producto Interno Bruto (PIB). Actualmente, el turismo es uno de los principales motores económicos de México y una fuente clave de empleo.

El planteamiento también considera la sostenibilidad como eje central. El desarrollo turístico deberá alinearse con el cuidado del medio ambiente, la preservación del patrimonio cultural y el bienestar de las comunidades receptoras, para garantizar un crecimiento equilibrado a largo plazo.
Con esta hoja de ruta, México busca mantenerse como un referente turístico internacional, pero con una visión más amplia: crecer, diversificar y generar prosperidad en más regiones del país.