#OpiniónYAnálisis por #GinarelyValencia
Ginarely Valencia
El sarampión ha sido tendencia en los últimos días. Hemos escuchado de la preocupante situación que atraviesa México por el aumento de casos desde febrero de 2025, y con ello, el riesgo de perder la certificación de país libre de esta enfermedad, que otorga la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Vamos por partes. En 2016, la Región de las Américas -integrada por México, Estados Unidos y Canadá- se convirtió en la primera del mundo en ser certificada oficialmente como libre de transmisión endémica de sarampión. Este logró fue producto de décadas de acciones de prevención como la vacunación masiva y la vigilancia epidemiológica.
Sin embargo, en los últimos años se ha bajado la guardia y estamos viendo las consecuencias. Canadá perdió la certificación en noviembre pasado; Estados Unidos la iba a perder este 20 de enero pero pidió una prórroga para implementar acciones; y México también solicitó tiempo para prevenir los contagios; en respuesta, la OPS otorgó dos meses a ambos países.
¿Qué nos llevó a esta complicada situación?
Se disminuyó la cobertura de vacunación.
El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa -en promedio, una persona enferma puede contagiar de 15 a 16 personas, a través de la gotículas al hablar, toser o estornudar- entonces para lograr la inmunidad poblacional se requiere una cobertura superior al 95 por ciento; sin embargo, la Región de las Américas está actualmente en el 79 por ciento y en México es del 69 por ciento.
¿Las consecuencias? El virus ya está presente en las 32 entidades del país.
Hasta este 25 de enero, suman 7 mil 553 casos acumulados y 26 defunciones, de acuerdo con la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud del gobierno federal. El grupo de edad más afectado es de 1 a 4 años, seguido del grupo de 5 a 9 años y el de 25 a 29 años.
En el Estado de México suman 47 casos confirmados, pero no hay que confiarnos.
La mejor medida de prevención es la vacunación. La semana pasada, el gobierno federal informó que dispone de 23 millones 529 mil dosis contra el sarampión. Así que hay que acudir a los centros de salud.
¿Quiénes deben vacunarse?
La prioridad son las infancias y como medida extraordinaria, se adelantó la aplicación de una dosis cero a niñas y niños de 6 a 11 meses de edad, con el fin de protegerlos durante este brote.
Pero también deben acudir las personas de 10 a 49 años que no cuenten con los esquemas completos de vacunación, es decir, quienes no tengan la certeza de que recibieron la vacuna en su infancia, mejor acudan al centro de vacunación. El recibirla, no implica ningún riesgo y es mejor prevenir.
¿Qué ocurre con las personas de más de 50 años? Esas generaciones cuentan con una alta inmunidad natural porque estuvieron en contacto con el virus en décadas pasadas y generaron anticuerpos.
También debe vacunarse la población rezagada de entre 2 y 9 años, personal de salud, personal educativo y jornaleros agrícolas.
Ojo: en el caso de mujeres, si están embarazadas, no debe aplicarse la vacuna durante el primer trimestre. Y si se pusieron la vacuna, no deben embarazarse antes de tres meses para evitar riesgos.
¿Dónde vacunarse?
En cualquier Centro de Salud del país, así como en clínicas del IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, incluso, si no son derechohabientes.
En el Estado de México, en el ISSEMYM también pueden acudir. Y recordar que la Secretaría de Salud implementó una campaña de vacunación los domingos, en templos religiosos.
Además, para una atención personalizada pueden llamar al 079 para ubicar el punto de vacunación más cercano.
México tiene el reto de controlar y disminuir los contagios de sarampión en menos de dos meses, por tres razones: para no poner en riesgo a su población; para no perder la certificación de la Organización Panamericana de la Salud; y para que no se vea afectada la realización de la Copa Mundial de Fútbol, que por cierto se llevará a cabo en la región de las América, hoy amenaza por este virus.