En 2024, Aguascalientes alcanzó un nuevo máximo histórico en exportaciones, con un valor de 14 mil 256.3 millones de dólares y un crecimiento anual del 11.7%, cifra que supera ampliamente el promedio nacional del 4.1%. Este resultado posiciona al estado como líder nacional en comercio exterior.
El gobierno local ha atribuido este logro a la calidad y competitividad de los productos fabricados en el estado, así como al compromiso con la industria y la fuerza laboral. Sin embargo, este avance económico plantea una interrogante clave: ¿realmente se está viendo reflejado este crecimiento en el bienestar de la población? Mientras las cifras macroeconómicas lucen impresionantes, persisten desafíos estructurales: salarios que no crecen al mismo ritmo, empleos precarizados, falta de políticas de redistribución y una creciente desigualdad.
¿De qué sirve liderar en exportaciones si no se lidera también en calidad de vida? Los indicadores deben ir más allá del éxito comercial; deben responder también a la justicia económica, el desarrollo social y la equidad laboral.