Valle de Tulancingo, Hidalgo.- Ante el registro de anuncios pegados en paredes y postes en la vía pública ofreciendo préstamos de dinero con supuestas facilidades, se ha pedido a la población no solicitarlos, al no contar con garantías legales.
La oficina regional en Tulancingo de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) advirtió que prácticamente todos estos anuncios son colocados con personas que prestan dinero sin tener registro ni autorización legal para ello.
“Sin aval”, “Sin plazos forzosos para pagar”, “No debe dejar sus cosas empeñadas”, son algunas de las frases con las que los prestamistas buscan enganchar a las personas que buscan un préstamo de dinero.
Algunos anuncios contienen el nombre del supuesto prestamista, así como un número telefónico para solicitar el préstamo, careciendo del registro emitido por las autoridades reguladoras financieras para ofrecer el servicio.
La Condusef alerta que al no contar con dicho registro, no hay condiciones legales al momento de recibir el dinero, y en casi todos los casos, no se otorga un contrato o documento similar donde se establezcan las condiciones del servicio.
Por lo que las personas que aceptan el dinero prestado, corren riesgos de ser demandados por supuesto falta de pago de cantidades muy superiores a la realmente entregada por el prestamista.
Incluso la integridad física y emocional tanto del solicitante como de su familia se ponen en riesgo, pues se han conocido casos de amenazas por parte de los prestamistas, cuando existe retraso en algún pago.
La instancia reconoció que muchas personas usan ese tipo de servicios irregulares por la desesperación de contar con recursos económicos para solventar alguna emergencia.
Pero solicitó que se piense en los riesgos señalados, antes de solicitar el dinero en préstamo.
La Condusef cuenta con un registro de instancias autorizadas para ofrecer préstamos de dinero, dando el servicio personal en sus oficinas, ubicadas en el segundo piso de la presidencia municipal de Tulancingo.
Por Daniel Martínez Martínez