Valle de Tulancingo, Hidalgo.- La Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco – Servytur) en Tulancingo, advirtió a través de un documento sobre personas que se ostentan como representantes del organismo, incluso señalándose que aseguran tener una “concesión” del organismo representante del comercio establecido.
“(Se) les informa a nuestros afiliados y empresarios de la región, que (el organismo) no cuenta con otras oficinas y asociaciones que representen parte de esta cámara, ni tampoco ha concesionado los servicios que presta, por lo que les invita a cerciorarse para no ser engañados por otras oficinas que ostentan respaldarse con la razón social de CANACO SERVYTUR”, señala un comunicado oficial, firmado por Aglael Hernández Islas, actual vicepresidenta del organismo.
Se especificó que las únicas oficinas de Canaco Servyur Tulancingo, se ubican en la calle Melchor Ocampo 100, en el centro de la ciudad, por lo que en ningún momento se han abierto otros espacios físicos.
También se solicitó que ante la presencia de alguien que se ostente como representante de Canaco Servytur Tulancingo, y a la mínima sospecha de alguna irregularidad, se pongan en contacto con la representación formal.
Todo ello, para evitar la posibilidad de ser víctimas de una estafa, un engaño, o bien, que se entreguen datos incluso personales o del negocio, a personas que no cuentan con representatividad alguna.
Hasta el momento, no se conocen de denuncias formales a quienes han intentado algunas de éstas conductas irregulares, pero se estimó tomar necesarias prevenciones al respecto.
Han sido varias las ocasiones que se ha intentado la usurpación de nombre o funciones del organismo que representa al comercio organizado en el Valle de Tulancingo, así como en algunos municipios de la sierra norte de los vecinos estados de Puebla Y Veracruz
Incluso, la Confederación Nacional de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco), ha intervenido tanto en esta región, como en Pachuca, para realizar aclaraciones, y evitar daños al patrimonio de los comerciantes organizados.
Por Daniel Martínez Martínez