Sheinbaum justifica el cerco del Zócalo como una medida preventiva ante posibles provocaciones y actos de violencia.
Las autoridades capitalinas colocaron vallas metálicas de tres metros de altura alrededor de la Plaza del Zócalo y sus inmediaciones, como medida preventiva ante las próximas manifestaciones previstas en el primer cuadro de la ciudad.
La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, explicó que la decisión se tomó tras recibir información sobre la posible movilización de un grupo de profesores afiliados a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes habrían anunciado su intención de protestar y bloquear los accesos al Palacio Nacional.
Sheinbaum recordó que en protestas anteriores se han registrado episodios de violencia. Mencionó como ejemplo los incidentes ocurridos en mayo pasado, cuando reporteros que acudían a la conferencia matutina resultaron agredidos. “Hubo acciones violentas que, a lo mejor, no eran de los maestros, sino de algunos provocadores”, señaló.
La mandataria capitalina también mencionó la presencia reciente de los denominados “bloques negros”, grupos que —dijo— suelen emplear artefactos incendiarios y que “no necesariamente forman parte de las manifestaciones”. En ese contexto, justificó la instalación de las vallas como una medida para proteger tanto el Palacio Nacional, considerado un monumento histórico, como a los propios elementos policiacos.
“Es un símbolo de nuestro país y, para evitar que haya un bloque que utiliza la violencia… incluso para proteger a la propia policía, que en la última manifestación resultó con elementos quemados”, expresó Sheinbaum Pardo.
Finalmente, la jefa de Gobierno reiteró que el objetivo es prevenir actos violentos y evitar enfrentamientos. “Es mejor colocar las vallas que arriesgar la vida de alguna persona en un enfrentamiento”, afirmó.
Fotografía: Victoria Valtierra Ruvalcaba – Cuartoscuro