La empresa Cox aseguró financiamiento por 2,650 millones de dólares para concretar la compra de Iberdrola México. Se trata de una de las operaciones de consolidación más relevantes del sector energético nacional en los últimos años.
De acuerdo con información publicada por Cinco Días, siete entidades bancarias internacionales estructuraron el financiamiento. Este respaldo refleja la confianza del sistema financiero global en el mercado energético mexicano y en su marco operativo.
La operación permitirá a Cox adquirir los activos de Iberdrola México y fortalecer su presencia en generación eléctrica. Además, consolida su estrategia de crecimiento en América Latina.
El movimiento marca una nueva etapa en la reconfiguración del sector energético nacional. Empresas privadas apuestan por inversiones de largo plazo pese a un entorno internacional complejo.
Especialistas señalan que este tipo de transacciones envía una señal clara a los mercados. México se mantiene como un destino atractivo para proyectos energéticos vinculados a infraestructura, generación y estabilidad operativa.
Más allá del impacto financiero, la operación puede generar efectos positivos en continuidad operativa, empleo y certidumbre regional. Estos factores refuerzan la percepción del sector energético como un pilar estratégico para el desarrollo económico del país.