Tlahuelilpan de Ocampo, Hidalgo.- Deudos de los fallecidos en la explosión del 18 de enero en Tlahuelilpan se niegan a usar los terrenos del nuevo panteón municipal ante la creencia de que el primer cuerpo sepultado se llevará (a la muerte) a toda su familia, así lo reconoció el alcalde Juan Pedro Cruz.
El edil aseguró que pese a que uno de los principales reclamos de la población ha sido la necesidad de un nuevo camposanto, ahora que se tiene no lo quieren usar.
Tras la explosión de la toma clandestina en San Primitivo, una de las principales peticiones al presidente de la República Andrés Manuel López Obrador fue un nuevo panteón, por lo que el gobierno federal giró instrucciones al Ejecutivo estatal para agilizar la adquisición del terreno, el cual hasta la fecha no ha sido utilizado por creencias de la población.
Aunque el espacio ya fue bendecido por el obispo de Tula y pasó a ser un lugar sagrado, solamente es cuestión de que los ciudadanos comiencen a utilizar el lugar, insistió el alcalde.
Según el registro civil, a la ciudadanía le atrae la idea de solicitar un espacio para edificar criptas, no así a los familiares de los fallecidos a raíz de la explosión.
Se quiere llevar un orden y que los espacios se ocupen conforme se vayan necesitando y no enfrentarse a la problemática de hoy, que a través de las décadas se enterraban “donde cayera”.
Es sabido que los deudos no están pagando nada por sepultar a sus muertos, como parte del apoyo que la presidencia les está proporcionando, lo que ha generado un ahorro de al menos mil pesos.
Por Daniel Martínez Martínez