Este jueves danzantes de Viejos de Corpus recibieron la declaratoria oficial por la Secretaria de Cultura y Turismo como patrimonio cultural inmaterial del Estado de México.
Temascalcingo, Estado de México. – Este jueves la Secretaria de Cultura y Turismo entregó oficialmente a los danzantes de Viejos de Corpus de Temascalcingo la declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de México, la cual fue propuesta y aprobaba en la cámara de diputados , con lo que se reconoce la importancia que tiene la tradición de la danza de Xitas Corpus dentro de la historia y la cultura de este destino turístico y de la entidad mexiquense, convirtiéndose en la cuarta declaratoria en torno a la cultura que hace la Legislatura.
Con esto se garantiza el respeto a esta tradición, su conservación, y promoción, y justamente en el inicio del primer festival Xita Corpus que arrancó este jueves para celebrar esta declaratoria, la Secretaria de Cultura y Turismo, reiteró su compromiso para que se adopten las medidas correspondientes y garantizar su preservación como patrimonio cultural dentro de las danzas étnicas esto en coordinación con el gobierno municipal.
“Todos en Temascalcingo nos sentimos orgullosos de la tradición de los Xitas Corpus, venimos a ser testigos de que el Gobierno del Estado y en particular de la legislatura que hace un reconocimiento de esta tradición, la población otomí en el Estado de México es muy grande , el dia de hoy los Xitas Corpus son registrados como patrimonio de Temascalcingo, tenemos una combinación de lo mazahua y otomí,por eso tenemos tantas tradiciones y nuestras regiones son tan ricas en cultura ; en gastronomia, distruten de Temascalcingo como lo vivimos nosotros que somos de aquí todos los días del año”.
“Respetamos mucho la tradición religiosa y no intervenimos en ella, esto es solo un reconocimiento de todo lo que hay alrededor de los Xitas Corpus, los aquí presentes hacemos la parte que nos corresponde; reconocerla, cuidarla y que se mantenga” expresó el alcalde del pueblo con encanto Jose Luis Espinoza Navarrete.
Con este reconocimiento también se amplían las oportunidades para que más turistas arriben a este destino turístico, donde el principal atractivo cultural son los “Viejos de Corpus”.
Agregando mayor valor a esta tradición se llevó a cabo la primera edición del Festival Cultural “Xitas Corpus”, el cual arrancó este 16 de junio y culminará el próximo domingo 19 de junio, donde visitantes y locales podrán apreciar parte de esta cultura que combina el catolicismo con las tradiciones de las etnias mazahua y otomí.
El Origen de los Viejos de Corpus
Xitas Corpus es un ritual otomí de tradición, costumbre y danza que dignifica al municipio de Temascalcingo y se celebra a los 60 días despues de la asceción de Jesús al cielo; denominada así a la fiesta religiosa de Corpus Cristi.
El 19 de noviembre de 1912 se presenta un temblor en la región de Acambay y Temascalcingo causando afectaciones importantes en Temascalcingo y sus comunidades entre ellas la Magdalena , un pueblo otomí cuyo templo sufre daños graves en su infraestructura y una torre derrumbada.
Un mes después los problemas seguían para este pueblo, pues los manantiales del municipio comenzaron a secarse, lo que provocó el miedo entre las familias quienes creyeron que estos hechos eran castigo de Dios por algo que hicieron mal, y para derrimirse durante el mes de junio los habitates decidieron acudir a su iglesia vestidos con indumentaria de viejitos ; una vieja y un viejo con el rostro cubierto con una mascara hecha de penca de maguey seca, cabellos y barbas de isle.
La caminata que luego que convertiría en un ritual tenía tres obejtivos; primero pedir perdón a Dios por haberse portado mal y corregir todo lo que no se hizo bien. El segundo propósito era pedir por el ciclo de fertilidad para que este se mantuviera y se devolviera la vida a la naturaleza, y que las cosechas fueran bendecidas de nuevo para mantener a las familias.
El tercer obejtivo era salir a compartir con el pueblo la alegría de saber que Dios seguía dando bendiciones cuando la lluvía se presentó despues de la fuerte sequía sufrida, lo que se convirtió en una celebración con violines y tambores tocando.