Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- De los 499 internos del Centro de Reinserción Social (Cereso), apenas 197 realizan tienen alguna actividad productiva, mientras que menos de la cuarta parte practican alguna actividad deportiva.
La información se desprende del informe correspondiente al primer semestre que sobre los Ceresos en la entidad, realizó la Comisión Estatal de Derechos Humanos en el estado de Hidalgo (CEDHEH).
La mayoría de los internos laboran en el taller de carpintería instalado al interior del Cereso, pero también hay personas laborando en los talleres de mecánica automotriz, panadería, así como en la elaboración de textiles.
186 hombres y once mujeres forman parte de las labores productivas, dando un total de 197 reos.
Octavio Romero Contreras, visitador regional del organismo, señaló que no hay sustento legal o forma de obligar a los internos a tener una actividad productiva al interior del penal, “sin embargo, creo que es parte importante de la reinserción social”.
Además de ser productivos durante su reclusión, al salir del penal, los actuales internos contarían con un oficio, para ponerlo en práctica posteriormente.
Por lo que la CEDHEH ha emitido recomendación a las autoridades penitenciarias para que en lo posible, se incentive a los internos a realizar alguna actividad laboral, en los rubros señalados, o algún otro que se pueda realizar al interior del centro penitenciario.
La capacidad del penal es para 354 personas, por lo que además de la baja cantidad de personas en actividad laboral, existe una sobrepoblación del 40 por ciento dentro del Cereso Tulancingo.
El informe semestral de la CEDHEH señala que son 77 reos los que están realizando estudios, de los cuales, 16 están en alfabetización, 24 realizan estudios en educación primaria y 37 en secundaria, con apoyo de la Secretaría de Educación Pública en Hidalgo.
Menos de la cuarta parte de la población penitenciaria realiza alguna actividad deportiva de forma constante, apenas 120 personas.
Por Daniel Martínez Martínez