La candidata por la Presidencia Municipal de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), Claudia Rivera, denunció que su competidor del PAN Eduardo Rivera “le pasa la charola” a empresarios a cambio otorgarles obra pública después de la elección.
Arturo Cravioto
Al reiterar el compromiso por el combate a la corrupción y acabar con los “moches”, reprobó que el Partido Acción Nacional (PAN), pida dinero para la campaña al sector de la construcción con el compromiso de otrogar obra pública de ganar la elección por la alcaldía capitalina.
“En algunas reuniones que he tenido con algunos grupos de empresarios poblanos, de constructores nos digan que ‘el candidato del PAN ya nos está pasando la charola, nos están diciendo que sí nos dan obra pero que los apoyemos en la campaña’; nosotros vamos a continuar con la misma estrategia porque necesitamos hacer las cosas bien; no podemos permitir eso, la austeridad en una campaña, no significa que estemos faltos de creatividad”.
Por ello, exhortó a su contrincantes del PAN mostrar un compromiso serio con la transparencia y con el combate a la corrupción al exigir a Eduardo Rivera, transparente los resultados de sus cuentas públicas en su paso previo por la alcaldía capitalina.
“No se puede iniciar una contienda cuando no se es capaz de responder por el manejo de recursos que no les pertenecen al ser de carácter público”.
Destacó que el candidato del PAN, Eduardo Rivera, ha manejado la versión de que ha sido exonerado de las inconsistencias de la revisión de su cuenta pública 2013 como presidente municipal de la capital; sin embargo aclaró que lo anterior es falso al argumentar que el proceso judicial en su contra sólo ha sido detenido debido al amparo que logró interponer y la sentencia aún no se ha dado por lo que el proceso de Eduardo Rivera sigue abierto, al precisar que aún hay observaciones por 12 millones de pesos que aún no ha logrado comprobar.
Por ello consideró que es irresponsable de parte de Rivera Pérez el presentarse a una candidatura que pueda quedar trunca de darse un fallo negativo en el proceso.
“Se corre el riesgo de que, si llega a ganar pueda quedar inhabilitado u tenga que ser el Congreso quien nombre a un sustituto, lo cual nuevamente sería un golpe a la democracia en la entidad”.