La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó la desarticulación de una de las principales redes de robo de hidrocarburos que dejó siete detenidos, aseguramientos millonarios y el decomiso de infraestructura clave tras siete meses de investigación.

Ciudad de México.- Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, detalló que el operativo, coordinado con la Fiscalía General de la República, permitió afectar las capacidades operativas y financieras de la organización dedicada al mercado ilícito de combustibles.
El grupo criminal desarticulado se dedicaba principalmente al robo de gas LP en los municipios de Jiquipilco, Polotitlán, Tepeji del Río, Tula de Allende, Atotonilco de Tula y Cuautitlán Izcalli.
“Es importante destacar que esta célula tenía una capacidad de extracción estimada de hasta un millón y medio de litros de hidrocarburo por semana en la región”, destacó Harfuch.
La red operaba con un esquema integral que incluía extracción ilegal, traslado, almacenamiento y comercialización de hidrocarburos, apoyada por empresas fachada, prestanombres y mecanismos financieros para ocultar recursos ilícitos. Incluso utilizaban pipas, tractocamiones y buques para el traslado del combustible.
“La sustracción se realizaba principalmente a través de la toma clandestina asegurada, ubicada estratégicamente en zonas cercanas a sus áreas de operación, lo que facilitaba el acceso y la movilidad. El combustible era trasladado a predios y puntos de almacenamiento previamente identificados, donde se concentraban en contenedores y autotanques para su posterior distribución”.
Tras siete meses de inteligencia y seguimiento, el Gabinete de Seguridad ejecutó un operativo simultáneo con 20 órdenes de cateo, destacando que en 10 de los inmuebles se vendía hidrocarburo robado.
Como resultado de los cateos fueron también detenidas siete personas adicionales, incluido el líder identificado como Mauricio N, operador logístico, y financiero, encargado de coordinar el envío de hidrocarburos robados.
Así como Jorge N, dueño y administrador de varias gaseras que usaba las empresas para lavar dinero y vender el combustible robado y servía como vínculo con líderes regionales.
Joaquín Arturo N, mando logístico, operador financiero, empresario y abogado del grupo; Julio César N, enviaba sus propias pipas a los puntos de sustracción y organizaba la extracción inicial de hidrocarburo; Lorenzo Javier N, dueño de otra gasera, encargado de facturar el combustible robado para darle apariencia legal.
Durante estas acciones, se aseguraron más de 150 mil litros de hidrocarburo de gas LP, 61 pipas, 20 tanques de almacenamiento, 55 tanques, 11 tractocamiones, vehículos, armamento, droga, dinero en efectivo y equipo de cómputo que la FGR ya está analizando dispositivos de almacenamiento, sistemas de videograbación y los inmuebles utilizados para estas actividades ilícitas.