La Cámara de Diputados aprobó con 303 votos a favor, 111 en contra y 31 abstenciones la minuta de dictamen de reformas a la Ley Federal de Entidades Paraestatales, a fin de garantizar un lenguaje incluyente y eliminar la discriminación motivada por origen étnico nacional o de género.Los legisladores de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) denominaron a las reformas como “Ley Taibo”, ya que surgieron por la designación de Paco Ignacio Taibo II como director del Fondo de Cultura Económica (FCE).
La Cámara de Diputados aprobó con 303 votos a favor, 111 en contra y 31 abstenciones la minuta de dictamen de reformas a la Ley Federal de Entidades Paraestatales, a fin de garantizar un lenguaje incluyente y eliminar la discriminación motivada por origen étnico nacional o de género.
Los legisladores de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) denominaron a las reformas como “Ley Taibo”, ya que surgieron por la designación de Paco Ignacio Taibo II como director del Fondo de Cultura Económica (FCE).
Al fundamentar el dictamen, la morenista Rocío Barrera Badillo dijo que con las reformas se elimina un elemento de exclusión que fue impuesto en 1998, de acuerdo con el cual los directores de las entidades paraestatales tenían que ser necesariamente mexicanos por nacimiento.
Explicó que el objeto del dictamen que reforma diversas disposiciones de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales es establecer el principio de igualdad entre hombres y mujeres en los puestos de dirección, coordinación y vigilancia de dichas entidades.
Argumentó también sobre la pertinencia de eliminar el requisito de nacionalidad por nacimiento para ocupar los puestos en comento y las disposiciones en la materia, a fin de garantizar el ejercicio pleno de derechos a las personas mexicanas naturalizadas.
Afirmó que la reforma que se presenta con este dictamen permitirá que la determinación de las personas susceptibles de dirigir las instituciones públicas se tome de un universo más amplio, a partir de la trayectoria de vida de la persona afín a un cargo dentro de la administración pública y de acuerdo con el perfil del puesto, pero sin sujetarnos a disposiciones anticuadas y discriminatorias.
“Mexicanos por nacimiento o por naturalización deben encontrarse en condiciones de igualdad jurídica, es decir, recibir el mismo trato que se da a aquellos que se encuentren con situaciones de hechos similares”, subrayó.
Al fijar su postura, la priista Dulce María Sauri Riancho afirmó que si no se hubiera nombrado director del Fondo de Cultura Económica a Paco Ignacio II, no estarían discutiendo esa reforma.
Refirió que lo que se está reformando “no es sólo la posibilidad de que los mexicanos por nacimiento o por naturalización sean directores de paraestatales, sino también mexicanos que tengan doble nacionalidad”.
Reconoció que es potestad del presidente de la República nombrar a quien él considere para dirigir el Fondo de Cultura Económica, institución de 85 años, de gran relevancia iberoamericana y mundial, pero cuestionó si un escritor tan considerado, aunque “con nula experiencia administrativa es la persona idónea para conducir esta gran institución”.
Por su parte, Jacqueline Martínez Juárez, del PAN, expresó que su bancada no habrá de transitar en la ruta del personalismo, del capricho, de las leyes hechas a modo y con dedicatoria y, sobre todo, para quien ha insultado a las instituciones, leyes, quien ha insultado a todos y muy en particular a todas las mexicanas.