Alberto Dzib
• La entidad se convirtió en la Legislatura número 17 en avalar la modificación constitucional, PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano rechazaron la medida al advertir restricciones para mexicanos con doble nacionalidad
El Congreso del Estado de México dio el voto con el que la reforma sobre nacionalidad única alcanzó el respaldo de 17 legislaturas estatales, mínimo requerido para avanzar en una modificación a la Constitución federal, la minuta establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán tener únicamente la nacionalidad mexicana.
La propuesta remitida por el Senado obtuvo 57 votos a favor y 17 en contra en la Legislatura mexiquense, PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano se pronunciaron contra la modificación al considerar que tener una segunda nacionalidad no constituye por sí mismo un conflicto de lealtad con México y puede limitar los derechos políticos de ciudadanos mexicanos.
El debate se concentró principalmente en los efectos que la disposición puede tener sobre personas con doble nacionalidad, entre ellas integrantes de comunidades migrantes y descendientes de mexicanos nacidos en otros países, desde la oposición se cuestionó que una condición jurídica se utilice para determinar quién puede aspirar a encabezar los poderes ejecutivos del país y de las entidades.
“La nacionalidad es una condición jurídica, la lealtad es una conducta y no podemos confundir una con la otra, ni podemos convertir la doble nacionalidad en una sospecha de deslealtad”, comentó la diputada de MC, Maricela Beltrán.
Entre las bancadas que rechazaron la reforma también se señaló una contradicción entre el reconocimiento que México otorga a sus comunidades en el extranjero y la nueva restricción para quienes eventualmente pretendan competir por alguno de estos cargos, pues una segunda nacionalidad puede derivar del lugar de nacimiento, antecedentes familiares o procesos migratorios.
“No podemos respaldar una reforma que confunde nacionalidad con lealtad, no podemos respaldar una reforma que pretende imponer distintos niveles de mexicanidad, no podemos respaldar una reforma que obliga a los mexicanos con doble nacionalidad a renunciar a una parte de sí mismos”, sostuvo la diputada, Mercedes Colín del PRI.
En defensa de la modificación, el diputado Octavio Martínez Vargas recurrió a los antecedentes históricos de la construcción constitucional del país y a los planteamientos de José María Morelos sobre la soberanía nacional, al sostener que la discusión no busca desconocer la condición de mexicanos de quienes poseen otra ciudadanía, sino establecer requisitos específicos para quienes pretendan encabezar un Poder Ejecutivo.
La reforma modifica disposiciones constitucionales relacionadas con la Presidencia de México, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno capitalina, por lo que la exigencia de nacionalidad única queda vinculada a estos cargos y no representa la eliminación de la doble nacionalidad para el resto de la población mexicana.
Con el aval del Estado de México se alcanzó el respaldo de 17 congresos locales, suficiente para cumplir con el requisito de aprobación de la mayoría de las legislaturas de los estados y de la Ciudad de México previsto para reformar la Constitución federal, por lo que corresponde continuar con el procedimiento constitucional para la declaratoria correspondiente.
Alberto Dzib