Habitantes de la comunidad indígena de Sevina, ubicada en el municipio de Nahuatzen, denunciaron que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales inaugurada hace poco más de un mes por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas (CEAC), como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, presenta fallas graves que ponen en riesgo la salud de la población y el medio ambiente.
De acuerdo con los pobladores, la planta comenzó a registrar problemas apenas tres días después de iniciar operaciones, pues reportaron grietas en la estructura principal, fugas de aguas negras, deficiencias de diseño y fallas en bombas y sopladores, lo que ha provocado que la infraestructura no funcione de manera adecuada.
Santiago Salvador Herrera, arquitecto auxiliar de la obra por parte del Consejo, advirtió que el manejo de los lodos no cuenta con una salida apropiada, pues explicó que en el terreno donde se ubica la planta, existen cultivos cercanos que la comunidad destina al consumo común, lo que incrementa el riesgo de contaminación y exposición a posibles agentes nocivos.
Por su parte, el ingeniero Luis Fernando Calvio Herrera, integrante del Consejo Supremo Indígena del Estado de Michoacán, detalló que el financiamiento de la obra (11 millones de pesos) se dividió en un 25 por ciento aportado por la comunidad, 25 por ciento por la CEAC y 50 por ciento por CONAGUA e indicó que, aunque la comunidad solicitó que la ejecución estuviera a cargo de una empresa de su elección, la autoridad determinó imponer a la contratista.
“Cuando se empezó a operar la planta al cien por ciento, la presión del agua provocó que las grietas se abrieran. La responsabilidad recae tanto en las dependencias como en la empresa ejecutora. Legalmente debe existir una garantía de obra pública que tendría que aplicarse de inmediato”, expresó.
Los representantes comunitarios recordaron que la Ley Ambiental para el Desarrollo Sustentable del Estado de Michoacán establece que toda infraestructura relacionada con el manejo de aguas debe salvaguardar el medio ambiente y la salud de la población, condición que, aseguran, no se cumple en este caso. Añadieron que las irregularidades fueron notificadas en tiempo y forma a las autoridades correspondientes, sin que hasta ahora exista respuesta o visita técnica.
Por esta situación, los habitantes exigieron la realización de inspecciones técnicas independientes, la reparación inmediata de los daños y la aplicación de las garantías correspondientes, así como mecanismos de seguimiento que aseguren que la planta cumpla con su propósito de proteger la salud y el entorno de la comunidad, de lo contrario informaron que las manifestaciones se harán presentes.