En la opinión de Cynthia Valeriano
Recientemente fue inaugurado el 46vo tianguis turístico en Acapulco, Guerrero, en un momento de incertidumbre en uno de los sectores más afectados por la pandemia y que tiene una aportación muy importante en la construcción del Producto Interno Bruto y que a pesar de ello, no recibió, como ningún otro sector de la actividad económica, ninguna clase de apoyo o política de contención por parte del Gobierno Federal, comprometiendo la existencia de poco más de 700 mil empresas del ramo que a finales del 2019, mantenían operaciones en nuestro país.
Para poder contextualizar cuál es la situación por la que atraviesa el sector turismo en nuestro país, vale la pena establecer un balance comparativo con respecto a los resultados previos a la pandemia, es decir, tenemos que contrastar el desempeño actual frente a las cifras del 2019.
Para el cierre del 2019, en el informe de resultados de la actividad turística de México, se reportaba un saldo de 97.4 millones de visitantes internacionales, de los cuales, 45 millones visitaron alguna parte del país por razones turísticas (unos 3.75 millones en promedio mensuales), cifra superior en un 9% con respecto al 2018; esta cifra reflejó un ingreso por concepto de divisas al país de más de 24,562 millones de dólares, con un gasto promedio por turista de poco mas de 1,000 dólares por cada visita.
Para ese mismo año, el INEGI reportaba un aporte en la generación de riqueza del país, de 8.7 pesos de cada 100, siendo una fuente vital empleos al generar más de 2 millones a nivel nacional.
Durante el período en donde la economía se contrajo más a causa del COVID-19, es decir, durante el segundo trimestre del 2020, mientras el PIB nacional se ubicó en un nivel de -18.9%, el PIB turístico se hundió hasta alcanzar una cifra histórica de -47.4%.
De ahí la preocupación por la implementación de medidas (principalmente encabezadas por los propios agentes privados del sector) para reestablecer su dinámica económica y funja como un catalizador de la recuperación en estados que dependen de esta actividad de forma preponderante como el caso de Quintana Roo o Baja California Sur.
De acuerdo con las proyecciones presentadas a inicios del 2022, la Secretaría de Turismo federal señalaba que se esperaba una llegada de turistas internacionales a México de 40 millones 37 mil, con un aporte al PIB nacional de 7.1%, sin embargo, voces expertas como los integrantes del Centro de Investigación y Competitividad Turística (CICOTUR), a partir del análisis de más de una decena de indicadores macroeconómicos, proyectan que en el mejor de los casos, se registrará un ingreso de poco más de 36.7 millones de turistas, que se ubicaría más del 18% por debajo de la situación del sector antes de la pandemia.
México ha sido favorecido por la naturaleza, tiene prácticamente todos los climas y ecosistemas, hermosos atractivos turísticos naturales y ciudades coloniales que son cada vez más visitadas por los turistas, sin embargo, el turismo tiene múltiples amenazas y desafíos internos y externos que sortear la situación actual, entre otros podemos mencionar: la débil integración del aeropuerto Felipe Ángeles con el aeropuerto internacional de la Ciudad de México, la amenaza de nuevas oleadas del Covid 19 y otra clase de enfermedades de alto contagio como la reciente viruela del mono, los altos niveles de inflación que reducen el poder adquisitivo de las familias, principalmente en los rubros de esparcimiento y diversión, los riesgos de recesión económica en los Estados Unidos, siendo este país el origen de más del 50% de todos los visitantes internacionales, el calentamiento global y los impactos cada vez mayores en los ecosistemas naturales.
Por el bien de miles de familias que dependen del desempeño económico del sector, ojalá que además de las voces festivas, se establezcan estrategias contundentes para contribuir en la recuperación y mejorar las condiciones de la oferta, ya que de lo contrario, como en muchos otros entornos, ni el 2023 bastará para darle sustento a las poco creíbles expectativas que descansan sobre el turismo y su aportación en el crecimiento económico del país, de un gobierno que a 4 años, sigue sin definir el rumbo y trata de cubrir sus errores solo con ocurrencias.
Cynthia Valeriano López
Profesora de Economía del Tec de Monterrey, Campus Toluca.