Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- A nivel regional, así como en el propio municipio de Tulancingo, se registra incremento del 40 por ciento de consumo de agua potable a partir del inicio de la actual emergencia sanitaria por presencia de coronavirus.
Rodolfo Pascoe López, director de la Comisión municipal de Agua y Alcantarillado (Caamt), dijo que la situación complica el surtido del vital líquido, pues en el afluente del Valle de Tulancingo persiste un déficit del 30 por ciento, es decir, que dos de cada tres litros del vital líquido se tratan de surtir por lo menos por tandeo.
De acuerdo al funcionario, el incremento en el registro de consumo de agua potable se deriva de las altas temperaturas que se han registrado prácticamente a la par del inicio de la emergencia sanitaria nacional, iniciada el pasado mes de marzo, sumado a que por ello las familias han tenido que permanecer más tiempo en sus domicilios.
Arturo Ruiz Islas, director técnico de la Caamt, señaló que en algunas zonas incluso de la región se ha tenido que perforar entre uno y 50 metros más para poder localizar agua para consumo humano, y poder realizar el surtido a la población.
El norte del municipio de Santiago Tulantrepec, el sur de Tulancingo, así como la comunidad de Santa María Asunción, son las zonas en la región donde se recrudece la crítica situación para llevar a cabo el surtido del vital líquido.
De acuerdo al parámetro implementado por la Comisión Nacional del Agua, es necesario garantizar el surtido por lo menos de diez metros cúbicos por domicilio, cantidad que ya está rebasada por el constante crecimiento de la población.
Ambos funcionarios señalaron como parte de la solución para optimizar el surtido de agua potable, es usarla de forma adecuada y racionalizada, además de reportar oportunamente los casos de fugas, para evitar el desperdicio del líquido.
Insistieron en el sentido de que el crecimiento poblacional no permite abastecer totalmente de agua a la población, por lo que reiteraron las medidas señaladas para optimizar el surtido, recordando que se trata de un recurso no renovable.
Por Daniel Martínez Martínez