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Escolaridad en Aguascalientes alcanza 11.2 años y es tercera nacional

por Abigail Aguilar

Aguascalientes alcanzó un promedio de 11.2 años de escolaridad entre la población de 15 años y más durante 2025, resultado que lo colocó en el tercer lugar nacional.

El estado solamente quedó por debajo de la Ciudad de México, con 12 años, y Nuevo León, con 11.3, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El avance es importante. En 2020, la población de Aguascalientes acumulaba un promedio de 10.6 años de estudio. Cinco años después, el indicador aumentó seis décimas.

Sin embargo, alcanzar una posición alta en el ranking no significa que toda la población termine el bachillerato ni que las oportunidades educativas sean iguales en todos los municipios.

El mismo informe muestra un desafío que requiere atención: solamente 47.1% de las personas de 15 a 24 años asistía a la escuela en 2025.

¿Qué significan 11.2 años de escolaridad?

El grado promedio de escolaridad representa el número de años aprobados dentro del sistema educativo por la población de 15 años y más.

No significa que cada habitante haya estudiado exactamente 11.2 años. Es un promedio que combina personas con primaria, secundaria, bachillerato, licenciatura, posgrado o ninguna escolaridad.

En términos generales, 11.2 años equivalen a secundaria concluida y poco más de dos grados de educación media superior.

La cifra tampoco mide directamente la calidad del aprendizaje. Una población puede acumular más años dentro del sistema educativo sin que eso garantice el dominio de lectura, matemáticas, ciencias o habilidades digitales.

El indicador sirve para conocer el nivel educativo acumulado, pero debe complementarse con datos sobre aprendizajes, conclusión de estudios, abandono y acceso al empleo.

Aguascalientes supera el promedio nacional

A nivel nacional, el promedio de escolaridad aumentó de 9.7 años en 2020 a 10.3 en 2025.

Aguascalientes se ubicó nueve décimas por encima de ese resultado:

Entidad o referenciaEscolaridad promedio
Ciudad de México12 años
Nuevo León11.3 años
Aguascalientes11.2 años
Promedio nacional10.3 años

El incremento estatal fue de 10.6 a 11.2 años entre 2020 y 2025. Debe expresarse en años de escolaridad, no como porcentaje.

La Encuesta Intercensal 2025 se levantó del 6 de octubre al 14 de noviembre de ese año. Su muestra incluyó poco más de siete millones de viviendas y permite generar estimaciones nacionales, estatales, municipales y para localidades con 50 mil habitantes o más. inegi.org.mx

La asistencia es alta durante la educación básica

Los resultados difundidos para Aguascalientes indican que 96.8% de las niñas y niños de 6 a 14 años asistía a la escuela en 2025.

El porcentaje muestra una cobertura amplia durante las edades relacionadas principalmente con primaria y secundaria. Aun así, alrededor de tres de cada 100 menores dentro de ese grupo no asistían.

La cobertura es menor entre la población de 3 a 5 años. En ese grupo, la asistencia alcanzó 69%, por lo que aproximadamente 31 de cada 100 niñas y niños no acudían a un centro educativo.

La educación inicial y preescolar enfrenta condiciones diferentes: disponibilidad de planteles, decisiones familiares, cuidados, horarios, transporte y reconocimiento de la importancia de estas etapas.

A nivel nacional, la asistencia entre menores de 3 a 5 años fue de 70.4%, ligeramente superior a la registrada en Aguascalientes.

El reto comienza después de la educación básica

La asistencia escolar se reduce considerablemente entre los 15 y los 24 años. En Aguascalientes, solamente 47.1% de las personas dentro de ese rango acudía a la escuela en 2025.

El dato no permite afirmar que 52.9% abandonó sus estudios.

El grupo reúne realidades muy distintas:

  • Adolescentes que deberían cursar el bachillerato.
  • Jóvenes que estudian una licenciatura.
  • Personas que ya concluyeron su formación.
  • Jóvenes que trabajan.
  • Personas que estudian y trabajan.
  • Jóvenes que no estudian ni tienen empleo.
  • Personas que realizan tareas de cuidado no remuneradas.

Para identificar dónde se encuentra el principal problema sería necesario separar las edades y conocer la condición de actividad de cada grupo.

No es lo mismo que una persona de 24 años haya terminado una licenciatura a que un adolescente de 16 haya dejado el bachillerato. Ambos aparecen fuera de la asistencia escolar, pero representan situaciones completamente diferentes.

Los promedios estatales no muestran todas las desigualdades

Las condiciones educativas no son iguales en la capital y en los municipios del interior.

Los indicadores municipales de rezago educativo disponibles para 2020 ya mostraban diferencias importantes. En aquel año, la carencia por rezago educativo alcanzaba 9.4% en el municipio de Aguascalientes, pero ascendía a 24.6% en Calvillo, 21.7% en Asientos, 21.2% en El Llano y 20.3% en Tepezalá. inegi.org.mx

Estas cifras no pueden compararse directamente con el promedio de escolaridad de 2025. Miden otro indicador y corresponden a un periodo anterior.

No obstante, ayudan a explicar por qué el tercer lugar nacional debe analizarse también por municipio. Una mejora estatal puede coexistir con comunidades donde el acceso y la permanencia continúan siendo más difíciles.

La Encuesta Intercensal permite obtener información con desagregación municipal, por tamaño de localidad y para poblaciones de 50 mil habitantes o más. Por ello, el siguiente paso debería ser identificar en qué zonas se concentra el avance y dónde continúan las mayores brechas. inegi.org.mx

El analfabetismo disminuyó

La tasa de analfabetismo entre la población de 15 años y más bajó de 1.9% en 2020 a 1.5% en 2025.

La reducción representa un avance. Sin embargo, 1.5% no significa que el problema haya desaparecido.

Para convertir el porcentaje en una política útil hace falta conocer:

  • Cuántas personas representa.
  • En qué municipios viven.
  • Cuál es su edad.
  • Cuántas hablan una lengua indígena.
  • Cuántas tienen alguna discapacidad.
  • Qué posibilidades tienen de acceder a programas de alfabetización.
  • Cuántas concluyen esos programas.

El informe señala la misma tasa, 1.5%, para mujeres y hombres. Aun así, el promedio por sexo puede ocultar diferencias relacionadas con edad, ingreso y lugar de residencia.

Más escolaridad no garantiza mejores oportunidades

Aumentar los años de estudio amplía las posibilidades de acceso al empleo, la información y la participación social. No obstante, el efecto depende de lo que ocurre después de salir de la escuela.

Para evaluar el resultado completo es necesario observar:

  • Empleo formal para personas jóvenes.
  • Salarios según nivel educativo.
  • Correspondencia entre estudios y ocupación.
  • Acceso a seguridad social.
  • Subocupación.
  • Desempleo juvenil.
  • Emigración de profesionistas.
  • Demanda de perfiles técnicos y profesionales.

Un estado puede tener una población más escolarizada y, al mismo tiempo, ofrecer empleos que no requieren o no remuneran adecuadamente esa preparación.

El objetivo no debería limitarse a aumentar el promedio. La educación tendría que traducirse en aprendizaje, continuidad académica, autonomía y mejores condiciones de vida.

¿Qué tendría que hacer Aguascalientes?

Los resultados permiten reconocer un avance, pero también orientan hacia los grupos que requieren mayor atención.

Una política de continuidad educativa podría incluir:

  • Identificación temprana de estudiantes en riesgo de abandonar.
  • Becas enfocadas en permanencia y transporte.
  • Horarios compatibles con estudiantes que trabajan.
  • Bachilleratos accesibles para comunidades rurales.
  • Transporte escolar regional.
  • Tutorías académicas y atención socioemocional.
  • Sistemas de cuidado para madres y padres jóvenes.
  • Modalidades flexibles para concluir estudios.
  • Orientación vocacional vinculada con empleos reales.
  • Seguimiento de quienes dejan la escuela.
  • Programas de alfabetización dirigidos territorialmente.

No todas las causas de abandono se resuelven dentro del aula. La falta de ingresos, el transporte, los cuidados familiares, la violencia y la necesidad de trabajar también influyen en la continuidad.

El tercer lugar debe convertirse en una oportunidad

Aguascalientes tiene un resultado favorable: la escolaridad promedio aumentó y se encuentra entre las más altas del país.

El reto es evitar que el ranking oculte a quienes todavía no pueden ingresar, permanecer o concluir sus estudios.

El dato de 11.2 años muestra cuánto ha avanzado la población en conjunto. El 47.1% de asistencia entre jóvenes de 15 a 24 años señala dónde debe profundizarse la investigación.

Celebrar el tercer lugar es válido. Convertirlo en mejores oportunidades para todos exige saber quiénes se están quedando fuera, por qué y qué apoyo necesitan para continuar.

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