El magistrado José Alfredo Cedillo González afirmó que el TTA “da segundas oportunidades, impulso y apoyo”, resaltando la valentía de quienes deciden cambiar.
Redacción IKAM
El Tribunal de Tratamiento de Adicciones (TTA) del Poder Judicial del Estado de México se consolida como una alternativa de justicia terapéutica que ofrece nuevas oportunidades a personas en conflicto con la ley y con problemas de consumo de sustancias. Casos como los de Harol y Oziel evidencian que acompañar, en lugar de castigar, puede transformar vidas y reconstruir familias.
Harol, quien ingresó al programa tras una detención que lo llevó a reconocer el daño que había causado, logró permanecer en abstinencia, conseguir un empleo y trazar nuevos proyectos personales. Luego de cumplir con todos los requisitos del tratamiento, la jueza Yanelli Sandoval Hernández determinó el sobreseimiento de su proceso penal en Cuautitlán. “Este modelo no castiga, brinda herramientas para el futuro”, enfatizó la juzgadora.
Durante su audiencia, Harol agradeció entre lágrimas el apoyo de su madre, de especialistas en psicología, defensores públicos, personal de la Fiscalía Especializada, del Instituto Mexiquense contra las Adicciones y de la Secretaría de Seguridad. Magistrados del Poder Judicial destacaron que la justicia debe impulsar a quienes están dispuestos a enmendar sus errores.
En Tenancingo, Oziel, de 19 años, también concluyó su proceso terapéutico tras superar el consumo de cristal y marihuana que provocó el distanciamiento de su familia y el abandono escolar. Con la guía del Juez Especializado en Adicciones, Edgar Garay Vilchis, y un plan de reinserción social, hoy trabaja, retomó sus estudios y convive nuevamente con sus seres queridos.
El magistrado José Alfredo Cedillo González afirmó que el TTA “da segundas oportunidades, impulso y apoyo”, resaltando la valentía de quienes deciden cambiar. Para el Poder Judicial mexiquense, estos logros son prueba de que la justicia puede acompañar, proteger y abrir caminos hacia un nuevo comienzo.