La persecución y rastreo arrancó a través de cartas y amenazas.
Arturo Cravioto
El gobierno norteamericano arrancó la persecución y rastreo de migrantes a través cartas y amenazas a empresas, para que presenten ante autoridades migratorias el padrón y documentos de sus empleados, reveló el empresario y activista Jesús Salas.
Fue a partir de la última semana de febrero y la primera de marzo cuando al negocio del activista Jesús Salas, J & B Automotive Supply, con sede en Santa Ana, California, llegó una carta en la que, por una parte, le exigieron la presentación de una persona, presuntamente un migrante mexicano indocumentado, así como la nómina de sus trabajadores.
Al final de la carta, narra Jesús Salas, las autoridades migratorias le comunican que de no cumplir con las exigencias mencionadas, su negocio tendrá que atenerse a las consecuencias.
“Migración está mandando cartas a negocios para que presenten a sus empleados en tal fecha en las oficinas y es obligatorio y si no, vienen consecuencias contra el dueño del negocio.
-¿Cuáles son las amenazas?
-No sabemos, hasta que nos presentemos; de no hacer caso a esta orden, escribieron que nos vamos a atener a las consecuencias. A mi, como dueño de negocio, esto me llegó por medio de una carta, tengo que presentar a una persona que me están pidiendo para el 24 de este mes, en las oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (U.S. Immigration and Customs Enforcement, ICE), aquí en Santa Ana (California), pero está persona, ni la tengo conmigo ni la conozco; esto es nuevo para mi, nunca me habían llegado este tipo de cartas, entonces es algo nunca visto antes.
Jesús Salas consideró que está medida va a afectar a las empresas y la vida económica del estado, ya que la mayoría de las empresas, calculó, tiene al menos a tres indocumentados en sus nóminas; incluso explicó que hay negocios grandes que dan empleo hasta a 50 indocumentados.