#SuperBowl
De los millones de espectadores que convocará el Super Bowl LVI, el próximo 13 de febrero, en nuestro país sólo 10 por ciento corresponderá a “una afición leal, fiel, ideologizada, entregada al futbol americano; el resto aprovechará el pretexto, llenará la sala y utilizará el día para hacer algo diferente”,
Para el investigador y doctor en educación, Alejandro Byrd Orozco, académico de la Facultad de Estudios Superiores, el super tazón no es lo que parece: un gran evento deportivo. “Quienes lo disputan, ya no son personas, sino personajes y, en la cultura del espectáculo y mercantil que priva, se hace una gran suma de los desvaríos del capitalismo que nos envuelven. Es un acontecimiento que se vende por donde se le quiera ver
En 2022, las entradas para el partido más importante de la National Football League (NFL) de los Estados Unidos, donde este año Los Angeles Rams RECIBIRÁN a los Cincinnati Bengals, se elevó hasta alcanzar como precio mínimo los 154 mil pesos (general) y hasta los dos millones 150 mil pesos (en zona VIP). Además, se deben adquirir dos boletos como mínimo.
Por supuesto, sólo asisten personas privilegiadas que pueden pagar el acceso al estadio; para el resto, el disfrute del partido será en una megapantalla, rodeado de amistades, comiendo y bebiendo, o escuchando un radio, de acuerdo con las posibilidades de cada quien, “para no perderse el gran evento que, como mercancía, se vende bastante bien, y produce un impacto económico extraordinario”.
Hoy, México es el segundo país con más aficionados a la NFL y el partido más importante permea culturalmente, lo asumimos como propio,lo reproducimos en todos lados
En el territorio nacional, en 2020 se registró una audiencia de más de 12 millones de personas, equivalente a 10 por ciento de la población total del país 2015, se alcanzó una de las audiencias mas grandes registradas ya que fue de 15.5 millones.
Además, de acuerdo con la Cámara de Comercio de la Ciudad de México, el partido ocasiona el incremento en la compra de productos como cerveza, vinos, licores, botanas, hamburguesas y pizzas. Una familia promedio invierte 600 pesos y hasta mil en caso de reuniones, a comparación de Estados Unidos, donde gastan alrededor de mil 700 (88.8 dólares) según la National Retail Federation.
El año pasado, un segundo de publicidad en la transmisión del partido costó tres millones 741 mil 833 pesos en Estados Unidos; en México, la tarifa promedio para anunciarse durante la transmisión fue de 26 mil pesos en televisión abierta, según ESPN Digital.