La SEMARNAT otorgó de manera condicionada el Dictamen de Impacto Ambiental, pero ademas faltan estudios, dictámenes y permisos en materia cultural, arqueológica, de seguridad, de viabilidad aeronáutica, y de estrategia social, política e interinstitucional y subsisten diez suspensiones judiciales.
Aunque este jueves la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) publicó la resolución del procedimiento de Impacto Ambiental del Proyecto de Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL) promovido por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y dicha resolución determina que es “ambientalmente viable” el proyecto, lo autoriza de manera condicionada.
Ante ello el colectivo #NoMásDerroches manifestó sus reservas para revisar con detenimiento el contenido de la autorización de impacto ambiental para verificar que cumpla con todos los requisitos de ley.
Asimismo, #NoMásDerroches reitera que el Poder Judicial de la Federación no condicionó la construcción del Aeropuerto únicamente a que se otorgara la autorización de impacto ambiental, sino también a que se contara con estudios, dictámenes y permisos en materia cultural, arqueológica, de seguridad, de viabilidad aeronáutica, y de estrategia social, política e interinstitucional.
Es decir, la autorización de SEMARNAT es solo UNO de numerosos requisitos que puso el Poder Judicial de la Federación para que pueda iniciar la construcción del AISL.
Al día de hoy, se encuentran vigentes once suspensiones judiciales que condicionan dicho proyecto al cumplimiento de los requisitos indicados.
Por otro lado, el artículo 10° de la Ley de Aeropuertos indica que para que pueda construirse un aeropuerto civil, el encargado del proyecto debe contar con un título de concesión, el cual únicamente se le puede otorgar a una sociedad mercantil.
La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) quien, como lo ha afirmado el Gobierno de México, será la encargada de construir y operar el Aeropuerto de Santa Lucía, ni cuenta con título de concesión ni es una sociedad mercantil.
La construcción de un Aeropuerto Internacional no admite improvisaciones: es necesario que se cumpla a cabalidad lo que establecen las leyes mexicanas y los tratados internacionales, reiteran.
La SEMARNAT difundió ayer el otorgamiento del Dictamen de Impacto Ambiental para el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, autorizando el proyecto, con una vigencia de 33 años para la construcción y 50 años para la operación de la terminal, pero con 16 condiciones.
La Semarnat establece que se debe garantizar, al inicio de cualquier obra o actividad del proyecto, la forma en que se respaldará la realización de estrategias de control, mitigación y compensación ambiental.
Además se deberán presentar las propuestas sobre los Programas de Rescate y Reubicación de Flora y de Conservación de Fauna Silvestre.
También se deberá implementar un Programa de Restauración Ambiental, que incluya el Programa de Reforestación y el de Manejo de Suelo propuestos por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en su calidad de promovente, en la Manifestación de Impacto Ambiental Regional.
También se deberá establecer un sistema de atenuación de ruido, como barreras deflectoras y arbóreas.
Así como un programa de manejo de residuos.
Entre otras medidas, se deberán establecer programas de Manejo de Residuos, y de Prevención y Respuesta a Contingencias Ambientales Derivadas de Eventos Meteorológicos Extraordinarios y de Riesgo.
*El colectivo #NoMásDerroches está integrado por Causa en Común, Comisión Mexicana de Derechos Humanos, A.C. (COMEXDH), Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), Consejo Cívico de Instituciones de Coahuila, Impunidad Cero, Jalisco, ¿cómo vamos?, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), México, ¿cómo vamos?, México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), Observatorio Nacional Ciudadano, Plan B para el desarrollo y Sociedad en Movimiento, entre otras organizaciones, diversos despachos de abogados probono y cientos de ciudadanos.