A tres días de que se cumpla el primer año de su gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró que entre los ciudadanos no hay decepción, sino entusiasmo, felicidad y esperanza
El presidente Andrés Manuel López Obrador, destacó los cinco momentos más difíciles en lo que va del sexenio, que le han pegado en lo íntimo: la explosión del gasoducto en Tlahuelilpan, Hidalgo, donde perdieron la vida 137 personas; la guerra de cuatro horas en Culiacán, para detener a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo; el asilo a Evo Morales; el amago de Estados Unidos de imponer aranceles y el asesinato de integrantes de la familia LeBarón.
En el ámbito económico, el mandatario señaló que aunque no se ha obtenido el crecimiento esperado, hay confianza en la población y así lo reflejan las encuestas.
Manifestó en conferencia de prensa, que no hay el crecimiento que quisiéramos, pero hay una mejor distribución del ingreso, hay bienestar, y poco a poco se va ir incrementando la economía.
Las asignaturas pendientes, precisó, tienen relación con el tema de la seguridad. Subrayó que su gobierno es responsable de atender el problema, pero no el culpable de la situación desatada por haber declarado la guerra al narcotráfico.
“Todavía estamos padeciendo de esa decisión equivocada de pegarle un garrotazo a lo tonto al avispero…Las bandas no surgieron a partir del 1º de diciembre del año pasado y a veces se olvida eso”, destacó.
Además, informó que está preparando su mensaje de aniversario, que emitirá el domingo en el Zócalo. Ahí hablará de lo que se ha avanzado, las reformas legales y las políticas públicas contra la corrupción.
Con información de La Jornada.