El uso de biosensores y semiconductores permite mejorar el monitoreo de la salud sin requerir extracción de sangre.
El director general de INNOVA Bienestar, Edmundo Antonio Gutiérrez, destacó la importancia estratégica de los estados de Puebla, Jalisco y Sonora en el desarrollo de semiconductores destinados al sector salud. Informó que la primera fase del proyecto combina la investigación en nuevos materiales desarrollada en el CIMAV (Centro de Investigación en Materiales Avanzados) con el diseño de un chip en el INAOE (Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica). Este trabajo conjunto busca crear un prototipo capaz de detectar niveles de creatinina en la saliva—aunque habitualmente se mide en sangre—, lo que podría abrir la puerta a métodos de diagnóstico más cómodos y accesibles.
La iniciativa involucra vínculos con distintas empresas e instituciones de Asia y Europa, buscando integrar conocimientos internacionales con talento nacional. Según lo previsto, para diciembre de 2025 se firmará un convenio con la empresa mexicana Circuify Semiconductors, con el objetivo de lanzar el primer diseño comercial derivado de esta colaboración. Paralelamente, se planea cerrar acuerdos con otras compañías que coadyuven tanto al desarrollo productivo como a la adopción clínica del chip.
Este avance resalta la capacidad creciente de la ciencia y tecnología mexicanas para generar soluciones médicas innovadoras y accesibles. Al unir investigación académica de vanguardia con redes internacionales y el soporte de la industria local, el proyecto representa un paso significativo hacia la integración de semiconductores en aplicaciones biomédicas, con miras a fortalecer la infraestructura tecnológica y mejorar la atención médica en el país.