Organizaciones civiles y autoridades locales lo calificaron como excesivo y violento, pues logró la detención de más de 4 mil personas, y dejó un saldo de dos personas fallecidas por arma de fuego
Atenea Rojas
Después de más de dos meses de operativos migratorios masivos en el estado de Minnesota, las autoridades federales estadounidenses anunciaron oficialmente la conclusión de la denominada “Operación Metro Surge”, una campaña que empezó a inicios de diciembre de 2025, que consistió en un despliegue a gran escala de agentes con el objetivo de arrestar a inmigrantes indocumentados y ejecutar órdenes de deportación en Minnesota, especialmente en el área metropolitana de Minneapolis-Saint Paul.
El operativo fue catalogado por el gobierno federal como la mayor acción de control migratorio de la historia de Estados Unidos, aunque organizaciones civiles y autoridades locales lo calificaron como excesivo y violento, pues logró la detención de más de 4 mil personas, y dejó un saldo de dos personas fallecidas por arma de fuego, provocando indignación y protestas masivas en todo el país.
Tras estos hechos, el zar fronterizo Tom Homan anunció que la operación concluye ya que, en su opinión, logró los “resultados satisfactorios” esperados y porque Minnesota “ahora es menos un estado santuario para delincuentes”. Además, indicó que la medida contó con el respaldo del presidente Donald Trump.
Aunque las redadas masivas cesan, se mantendrá personal federal en tareas específicas, particularmente en investigaciones relacionadas con crimen organizado y fraude, hasta concluir esos trabajos. Sin embargo, encuestas sugieren que una mayoría de estadounidenses considera que el gobierno fue “excesivo” en sus operaciones migratorias, reflejando división dentro del país sobre cómo manejar asuntos de inmigración.