El fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, confirmó que el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla solicitó investigar a al menos dos corporaciones municipales más, tras relacionar a 11 elementos de Ecuandureo con un grupo delictivo.
Torres Piña detalló que, además de Ecuandureo, las investigaciones se ampliarán a los municipios de Jiquilpan y Sahuayo.
En Jiquilpan, explicó que, más allá de los disparos registrados contra la presidencia municipal, cuando llegaron los elementos de la Guardia Nacional y la Guardia Civil, personas armadas se encontraban muy cercanas a la policía municipal, lo que generó sospechas sobre su posible colaboración con grupos delictivos.
En Sahuayo, la revisión se justificará por la cercanía con Jiquilpan y la dinámica que existe entre ambas corporaciones de seguridad, lo que podría influir en la coordinación o complicidad con actividades ilícitas.
Respecto a Ecuandureo, el fiscal indicó que una vez arrestados los 11 elementos y confiscados sus teléfonos celulares, se descubrió que recibían instrucciones de impedir que la Guardia Civil retiraran vehículos siniestrados durante los bloqueos del pasado domingo.
Ante esto, las autoridades estatales desarmaron a los policías y los pusieron a disposición de la Fiscalía General del Estado. De los 11 detenidos, 10 son originarios del estado de Jalisco y uno del municipio de Buenavista, todos adscritos a la policía municipal de Ecuandureo.