#LiderazgoPolítico #Opinion de Dr. Arturo Argente Villarreal. #Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno
- El año 2021 trae la oportunidad a México para elegir a sus nuevos líderes políticos; sin embargo, si nosotros como electores observamos la lista de candidatos que representan a la oposición y al partido oficial se vislumbra un escenario poco prometedor.
Desafortunadamente, estamos presenciando una crisis de liderazgo político que se está agudizando año tras año. Es un fenómeno que no sólo se vive en México, sino también a nivel mundial.
En México, la clase política ha experimentado una concentración creciente de poder por medio de la figura presidencial que en los últimos meses ha sido blanco de fuertes críticas. Se ha consolidado la figura del líder rodeado por un pequeño número de consejeros, que en muchos casos suelen ser muy incompetentes, y las instituciones que conforman los contrapesos gubernamentales se encuentran amenazadas con ser debilitadas o eliminadas de la estructura del Estado. Un ejemplo claro de esto lo podemos ver ante las amenazas que enfrenta el INE y pocos entienden de la importancia que brinda este organismo constitucional. El nacimiento del INE brinda en tiempos electorales un régimen de cooperación y coordinación de competencias, limitando y evitando el abuso en el ejercicio del poder público. Es así como se busca garantizar el ejercicio de derechos humanos y separa las decisiones técnicas de las políticas.
La figura presidencial también se ha consolidado en países como Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela. Esto ha provocado un deterioro en la democracia latinoamericana, y en consecuencia el desarrollo del populismo en esa región. La carencia del liderazgo político que enfrentamos en las presentes elecciones es un síntoma del deterioro democrático que vive nuestro país. Para el electorado los candidatos políticos son vistos como parte del problema y no como la solución y la gente los percibe con cierto grado de egoísmo, falta de capacidad, mentirosos, autoritarios y que promueven un trabajo con tintes individualistas.
En las campañas vemos un vacío ideológico qué no llama la atención del electorado. El país necesita de líderes que acepten los contrapesos del poder, que acepten y respeten las leyes y las instituciones del estado, que respeten los derechos civiles y políticos de los ciudadanos y que se retiren de sus puestos políticos en las fechas establecidas sin que manipulen las leyes o constituciones en beneficio propio. Necesitamos líderes que no usurpen el poder y que fomenten el deterioro democrático que está sufriendo el país.
Como ciudadanos no podemos perder la razón y enfrentarnos unos a otros y endiosar a ningún candidato. Como ciudadanos es nuestro deber exigir la consolidación de nuestras instituciones para poder fortalecer esta democracia que tanto anhelamos.