Además de formar profesionistas, las instituciones promueven agentes de cambio para transformar a la sociedad, aseguró Carmen Enedina Rodríguez Armenta, directora General de Educación Superior Universitaria e Intercultural de la Secretaría de Educación Pública Federal, durante la conferencia “El papel de las mujeres -y los hombres- en la transformación de la sociedad” que impartió en la BUAP, donde reconoció la discriminación que sufren las mujeres en diversos ámbitos.
En esta ponencia estuvo acompañada de la Rectora de la BUAP, María Lilia Cedillo Ramírez, quien le agradeció su apoyo a las mujeres -estudiantes, académicas, administrativas y rectoras-, así como a las universidades para superar crisis.
En la Unidad de Seminarios, en Ciudad Universitaria, Carmen Enedina Rodríguez Armenta resaltó la necesidad de visibilizar a las mujeres y crear redes de apoyo para ellas. Al hablar sobre su situación en la educación superior, externó que prevalece la idea que deben dedicarse al cuidado de los hijos y la familia, por lo cual prevalecen importantes diferencias. En el caso de las Ciencias de la Salud, dijo, 69 por ciento son mujeres y 31 por ciento hombres; y en Educación, 74 por ciento son mujeres y 26 por ciento hombres.
Mientras que en Tecnología de la Información y la Comunicación representan el 24 por ciento y los hombres 76 por ciento; en Ingeniería, Manufactura y Construcción, 32 por ciento son mujeres y 68 por ciento hombres.
La doctora en Gestión de la Educación Superior detalló además que, de las 74 instituciones de educación superior adscritas a la dependencia a su cargo, casi una tercera parte es liderada por mujeres: nueve de las 35 universidades públicas estatales, 11 de las 23 universidades públicas estatales con apoyo solidario, y tres de las 16 universidades interculturales.
De igual manera, en su conferencia magistral “El papel de las mujeres -y los hombres- en la transformación de la sociedad”, Carmen Enedina Rodríguez Armenta refirió que para 2027, 83 millones de trabajos serán desplazados por el proceso tecnológico; sin embargo, se estima que 69 millones serán nuevos roles.
Ante este escenario, señaló la importancia del desarrollo de habilidades blandas para el futuro laboral, como adaptación rápida a los cambios, trabajo remoto y en entornos digitales, flexibilidad cognitiva, escucha activa multicanal, resiliencia y flexibilidad, comunicación en diferentes entornos, interculturalidad, pensamiento crítico y analítico, entre otras.