La iniciativa plantea ampliar las áreas prioritarias de restauración ecológica para incluir sitios con riesgo de erosión, inundaciones y movimientos de ladera.
El grupo parlamentario del PVEM en el Congreso mexiquense propuso reformar el Código para la Biodiversidad para que los programas de reforestación y restauración ecológica también prioricen zonas vulnerables a inundaciones, deslaves y erosión del suelo, además de áreas afectadas por incendios.
La propuesta plantea que la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, junto con autoridades de Protección Civil, ordenamiento territorial y agua, realice estudios técnicos para identificar y delimitar las zonas que requieren atención prioritaria.
De acuerdo con el Atlas de Inundaciones XXXII, edición 2026, durante la temporada de lluvias de 2025 se registraron 382 eventos en 41 municipios, entre ellos 285 encharcamientos, 92 inundaciones urbanas y cinco rurales.
La iniciativa señala que la reforestación no debe limitarse a plantar árboles, sino considerar las condiciones ambientales, hidrológicas y territoriales de cada zona para que la recuperación de la cobertura vegetal también contribuya a prevenir y mitigar riesgos.