Aunque Michoacán es gobernado por un morenista, la seguridad sigue siendo la principal deuda con las mujeres del estado. Así lo expuso Alejandra Corona, dirigente de Fuerza Mujeres Michoacán, quien aseguró que, en los recorridos realizados por distintas regiones, el reclamo más constante de sus afiliadas no es político, sino la necesidad de vivir en paz, acceder a la justicia y contar con mejores oportunidades para salir adelante.
Durante una rueda de prensa, la líder de la organización —que anunció su respaldo al senador con licencia Raúl Morón Orozco en el proceso interno de Morena— reconoció que en numerosos municipios persiste un ambiente de incertidumbre, especialmente en la región de Tierra Caliente, pues señaló quelas féminas coinciden en exigir mayor seguridad y una respuesta más efectiva de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
Corona advirtió que la violencia ha provocado incluso el desplazamiento de familias enteras. Mencionó el caso de Coahuayana, donde, dijo, varias comunidades han quedado habitadas principalmente por personas adultas mayores, mientras que quienes abandonaron sus hogares llegaron a ciudades más grandes enfrentando una realidad igual de complicada: pérdida de su patrimonio, desempleo, pago de rentas y dificultades para reconstruir su vida.
A las condiciones de inseguridad se suman, afirmó, problemas que siguen limitando el desarrollo de las mujeres. Entre ellos mencionó la falta de oportunidades laborales y las barreras que aún enfrentan para acceder a empleos con mejores condiciones, tanto en instituciones públicas como privadas. También señaló que la autonomía económica continúa siendo una asignatura pendiente para muchas michoacanas que buscan incorporarse plenamente a la vida productiva.
Las declaraciones fueron hechas durante el anuncio del respaldo de Fuerza Mujeres Michoacán a Raúl Morón, organización que asegura contar con más de 5 mil 500 integrantes y presencia en 95 municipios del estado. Sin embargo, más allá del posicionamiento político, el mensaje estuvo marcado por un diagnóstico de las condiciones que, a decir de sus integrantes, siguen afectando a las mujeres del estado.