Uno de los cambios más destacados consiste en la elevación de 15mm del borde del suelo
A causa de los problemas que tuvieron muchos de los equipos a lo largo del año pasado, por tema del rebote excesivo de los coches, conocido más bien como porpoising, la FIA tomó cartas en el asunto para deshacerse de este fenómeno, con el fin de que no vuelva a ser un problema en 2023.
Más allá de la introducción de una solución de corto plazo con el uso de la Métrica de Oscilación Aerodinámica (AOM), el organismo rector de la máxima categoría del automovilismo también acordó hacer algunos cambios en el reglamento técnico de 2023.
Uno de los cambios más destacados consiste en la elevación de 15mm del borde del suelo, con el fin de evitar que los equipos coloquen a sus monoplazas tan cerca del suelo, lo que debería evitar el famoso porpoising, pues la cercanía con el asfalto es justamente el motivo de este problema.