Desde septiembre, pacientes enfrentan dificultades para recibir sus sesiones y deben comprar material por su cuenta; personal del hospital también señala limitaciones en los estudios de laboratorio.
Berenice León
Usuarios del Hospital General de Atlacomulco denunciaron la falta de insumos para recibir tratamientos de hemodiálisis, una situación que de acuerdo con uno de los testimonios, comenzó en septiembre y ha obligado a pacientes a buscar material por sus propios medios para continuar con su atención médica.
Una persona que recibe este tratamiento señaló que alrededor de 130 pacientes acuden al servicio y que algunos de quienes recibían tres sesiones por semana han visto reducida su frecuencia. Explicó que la disminución puede repercutir en su estado de salud y agregó que algunos pacientes han presentado complicaciones que incluso han requerido hospitalización.
A la falta de material se suma la disponibilidad limitada de equipos. Según los testimonios, actualmente hay cinco máquinas de hemodiálisis en el área, de las cuales tres funcionan al cien por ciento lo que dificulta la atención de quienes acuden desde distintos municipios de la zona norte
“Antes nos daban dos sesiones a todos, a todos. Ahorita, todos los que les daban tres sesiones se ponen malos porque ya se acostumbran. Tu cuerpo se acostumbra a todo. Tu cuerpo se acostumbra a que le dan tres sesiones y, si no le dan las tres sesiones se pone mal.Hay pacientes que hasta se internaron, porque tenían muchos problemas de salud, y a eso suele que solo hay tres máquinas, imagínese”, contó el usuario.
Explicaron que los pacientes deben adquirir agujas especializadas para realizar el procedimiento, un gasto adicional para quienes necesitan acudir periódicamente a recibir el tratamiento.
Los costos de traslado también forman parte de las dificultades que enfrentan.Usuarios renales indican que algunos viajes pueden alcanzar los 300 pesos del hospital al centro del municipio, particularmente cuando deben trasladarse durante la noche o la madrugada para recibir atención.
Usuarios señalan que durante la última semana, varios pacientes de la región tuvieron que trasladarse hasta la Unidad de Hemodiálisis Toluca, de Centro de Diagnóstico Ángeles, para recibir su tratamiento.Explicaron que aunque el centro de salud cuenta con una mayor disponibilidad de máquinas, acudir hasta la capital mexiquense representa un gasto adicional para quienes deben cubrir el transporte de ida y vuelta, además del cansancio que experimentan después de cada sesión de hemodiálisis.
La denuncia también alcanza al área de laboratorio. Personal que labora dentro del centro hospitalario, cuya identidad se reserva, señaló que actualmente el servicio únicamente realiza análisis de química sanguínea de cuatro elementos, lo que limita la cantidad de parámetros que pueden evaluarse mediante estos estudios.
De acuerdo con esta fuente, una valoración más amplia requiere análisis que contemplen al menos 35 elementos, además de otros estudios complementarios según las necesidades de cada paciente. Ante estas limitaciones, algunas personas deben buscar laboratorios externos para completar las pruebas requeridas para su atención médica.
Otro paciente del servicio de hemodiálisis relató que tuvo que pagar mil 100 pesos por diversos estudios para dar seguimiento a su estado de salud, entre ellos pruebas de paratiroides, tiroides y hepatitis B y C, además de otros análisis sanguíneos, cuyos costos aumentan de acuerdo al número de estudios requeridos.
Las fuentes consultadas señalaron que las dificultades con los insumos y los servicios de laboratorio no se limitan al área de hemodiálisis, sino que también involucran otras áreas del Hospital General de Atlacomulco.