El proyecto del “Jesucristo de la Misericordia” presentado en 2020 prometia ser el atractivo religioso más importante de la región, y una oportunidad de activación económica para la localidad de El Calvario Buenavista.
Por: Berenice León
El ambicioso proyecto del “Jesucristo de la Misericordia”, presentado en 2020 como una promesa de desarrollo económico y turístico para El Calvario Buenavista, en San Felipe del Progreso, ha quedado en el olvido.
El Cristo Monumental que sería realizado en bronce, y se nombró como el más grande en el mundo con 54 metros de altura, nunca se concluyó , convirtiéndose en un elefante blanco, que ha sufrido de robos y actos vandálicos.
Dicho proyecto, se presentó durante la administración de Alejandro Tenorio Esquivel , quién colocó la primera piedra de la obra anunciando una inversión de 30 millones de pesos, que de acuerdo a lo reportado por el ex presidente morenista habría sido financiado por la iniciativa privada. Sin embargo, el proyecto se estancó tras el cambio de gobierno, dejando materiales y estructuras metálicas al deterioro.
Vecinos han denunciado la sustracción de hierro y andamios, y señalaron que el terreno pertenece al exalcalde, por lo que los san felipenses se han preguntado que pasó con el presupuesto que se habría invertido.
” En ese entonces nos prometieron que el Cristo de la Misericordia sería el atractivo más importante de la ruta turística y cultural mazahua de San Felipe, incluso nos pidieron donar llaves que iban a fundir ,para crear la escultura” contaron vecinos de la localidad.
De acuerdo a la oficina de la presidencia municipal de la administración saliente encabezada por el priista Javier Jerónimo Apolonio , al no tratarse de un proyecto público fue imposible intervenir y retomar el rescate del proyecto.
Respecto a las posibilidades de que el alcalde electo también de Morena Jaime Torres Marín retome este proyecto turistico religioso,los habitantes de esta región expresaron su rechazó a cualquier intento de reactivar la obra, al considerar que solo les “vendieron falsas promesas”,y lo que sería un símbolo de fe y desarrollo turístico permanece como un ejemplo del abandono y la desconfianza hacia los proyectos gubernamentales mal gestionados. “Nos prometieron empleos y turismo, pero ahora el terreno solo sirve para que se roben lo poco que queda”, expresó una vecina de la comunidad.