El municipio mexiquense ofrece representaciones y actividades litúrgicas en distintas comunidades, del 13 al 20 de abril, con el objetivo de fortalecer su identidad cultural y reactivar la economía local.
Por: Berenice León
Con el objetivo de fortalecer su identidad cultural y atraer visitantes, Jiquipilco promueve una nueva tradición de turismo religioso durante la Semana Santa, que comenzó desde este fin de semana con el Domingo de ramos ,y que se extenderá hasta el 20 de abril, con diversas representaciones de la Pasión de Cristo y eventos litúrgicos en distintas localidades del municipio.
La cabecera municipal, el Ejido de Mañi, Llano Grande y Santa Cruz Tepexpan son algunas de las comunidades donde se llevan a cabo estas actividades, que conjugan fe, historia y participación ciudadana.
Las procesiones, escenificaciones y celebraciones religiosas se convierten en un atractivo para quienes buscan una experiencia espiritual en un entorno lleno de tradición.
Microempresarios que integran el colectivo “Jiquipilco con Encanto’ ven en esta temporada una oportunidad para impulsar la economía local. Esperan una reactivación importante gracias a la llegada de visitantes, motivados por el reconocimiento del municipio como Pueblo con Encanto. “Queremos que conozcan lo que somos: nuestras tradiciones, nuestras costumbres y lo hecho en Jiquipilco, como la gastronomía y las artesanías”, comentaron.
Además de su riqueza espiritual y cultural, Jiquipilco ofrece una variedad de atractivos naturales para complementar la experiencia del visitante.
Destacan la Presa del Jabalí, ideal para el ecoturismo y paseos familiares; la Ruta del Pulque, con antiguas haciendas y la degustación de esta bebida ancestral; y el Xólotl Centro Ecoturístico, un espacio comunitario rodeado de bosque donde se pueden realizar actividades al aire libre, acampar y disfrutar de la naturaleza.
Otro punto imperdible es el Santuario del Cerrito, un sitio de profundo valor religioso y espiritual para la comunidad, que cada año atrae a peregrinos y visitantes que buscan momentos de reflexión en un entorno natural.
Estos espacios, junto con los manantiales, montañas y senderos del municipio, convierten a Jiquipilco en un destino ideal para el turismo religioso y de naturaleza.
Prestadores de servicios tienen buenas expectativas en cuanto a la afluencia turística, no solo de visitantes foráneos, sino también de familias originarias del municipio que regresan durante estas fechas para reconectarse con sus raíces, descansar y disfrutar de la riqueza cultural y natural de Jiquipilco.