Con el aumento de humedad tras las primeras lluvias, floricultores de Atlacomulco refuerzan medidas para prevenir afectaciones por plagas y enfermedades en sus cultivos.
Por: Berenice León
Las primeras lluvias de la temporada han traído esperanza para los floricultores de San Lorenzo Tlacotepec, comunidad en Atlacomulco con fuerte tradición en la producción de flor de ornato y corte.
No obstante, el incremento de humedad también exige estar atentos pues comienzan a aparecer algunas plagas y enfermedades que suelen presentarse en esta época.
Productores de la zona han comenzado a reforzar sus estrategias de manejo para prevenir afectaciones por hongos e insectos, especialmente en variedades como gerbera, clavel y crisantemo.
La humedad en invernaderos y campos abiertos favorece condiciones para el desarrollo de enfermedades como mildiu y botritis. “Apenas empezaron las lluvias y ya vimos manchas en algunas hojas, pero estamos actuando rápido para controlarlo. Hay que ajustar el manejo con cada temporada”, explicó
Alberto Sandoval., floricultor con más de 20 años de experiencia.También se ha observado la presencia de insectos como la mosca blanca y los trips, los cuales pueden afectar la apariencia de las flores, por lo que los floricultores ya aplican medidas para mantener su calidad.
“Uno ya sabe que con la lluvia hay que estar al pendiente. Por eso estamos fumigando a tiempo y buscando mejorar la ventilación en los invernaderos”.
San Lorenzo Tlacotepec es una de las comunidades con mayor actividad florícola en Atlacomulco.
Muchas familias dependen de este trabajo, por lo que se mantiene la vigilancia constante en los cultivos.
Algunos productores han comenzado recorridos técnicos para brindar orientación sobre el manejo fitosanitario, y se espera que con un monitoreo adecuado se logren minimizar los riesgos esta temporada.