- Este proceso se extenderá a lo largo de los días 23 de octubre, 6 y 13 de noviembre, y se espera que las conclusiones se publiquen el 21 de noviembre
México, miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), destaca por la extensa dedicación de su fuerza laboral al trabajo. Datos correspondientes a 2019 revelan que, en promedio, los mexicanos laboran alrededor de 2,137 horas al año, mientras que el promedio de otros países miembros de la OCDE se sitúa en 1,730 horas.
En respuesta a esta realidad, la diputada Susana Prieto Terrazas por Morena ha presentado una iniciativa que aboga por un cambio significativo. En su perspicaz enfoque, considera esencial que la clase trabajadora experimente un avance significativo. Subraya la importancia de reducir el estrés laboral y permitir que los trabajadores puedan compartir más tiempo con sus hijos, participando en su crecimiento y educación. Con jornadas laborales que superan las 35 horas a la semana, esta tarea se torna casi imposible.
Prieto Terrazas confía en que al reducir la jornada laboral, siempre y cuando los trabajadores reciban una remuneración justa, se promueva una sociedad en la que se trabaje para vivir y no se viva para trabajar. Este cambio de paradigma podría catapultar el desarrollo de México.
La diputada, secretaria de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, anuncia con optimismo el inicio del Parlamento Abierto el próximo 16 de octubre, donde se analizará la propuesta de reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas por semana, respetando los dos días de descanso de los trabajadores. Este proceso se extenderá a lo largo de los días 23 de octubre, 6 y 13 de noviembre, y se espera que las conclusiones se publiquen el 21 de noviembre.
Prieto Terrazas mantiene la esperanza de que esta iniciativa sea considerada en el Pleno de la Cámara de Diputados antes de que concluya el periodo ordinario de sesiones el próximo 15 de diciembre, con el objetivo de que llegue oportunamente al Senado de la República.
Sin embargo, esta propuesta ha suscitado una reacción adversa por parte de los empresarios. La diputada Prieto Terrazas, sin sorprenderse por esta respuesta, sostiene que los empresarios deben adoptar una visión a largo plazo en las relaciones laborales. Deben entender que pueden obtener beneficios sin explotar a sus trabajadores, reconociendo que la riqueza de una nación reside en sus trabajadores, no en sus empresas ni en su maquinaria. Prieto Terrazas destaca que están legislando en pos de una sociedad más justa y buscando recuperar la justicia social que se ha perdido desde 1917.
Esta iniciativa plantea un importante debate sobre la relación entre el trabajo y la calidad de vida de los trabajadores, así como sobre el enfoque empresarial en México. El tiempo dirá cuál será el resultado de este esfuerzo por lograr un cambio positivo en la jornada laboral y la justicia social en el país.
Las implicaciones de la reducción de la jornada laboral para las empresas serían significativas. No obstante, el principal desafío que enfrentarían si alguno de los proyectos mencionados avanza en el Senado es mantener y equilibrar la operación de la empresa sin incurrir en un aumento sustancial de sus costos.
En consecuencia, las compañías se verían obligadas a:
Reorganizar los horarios de trabajo de sus empleados.
Reevaluar los cálculos relativos a las primas de vacaciones y las horas extras de cada trabajador.
Posiblemente contratar personal adicional para mantener los niveles de operatividad de la organización adecuados.
Es importante destacar que la reducción de la jornada laboral no afectaría a todas las empresas por igual, ya que esto dependería en gran medida del sector económico o la industria a la que pertenecen. En este sentido, las empresas que emplean una mano de obra considerable y dependen en gran medida de ella experimentarían un impacto más significativo.