La reforma modifica el artículo 123 de la Constitución, estableciendo que la jornada laboral máxima será de 40 horas semanales, con un periodo de transición gradual hasta el año 2030
Atenea Rojas
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles una reforma constitucional que establece la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, un cambio histórico en el marco laboral del país. La iniciativa ahora será analizada y votada por las legislaturas locales de los estados para cumplir con los requisitos constitucionales antes de entrar en vigor.
La reforma modifica el artículo 123 de la Constitución Política de México, estableciendo que la jornada laboral máxima será de 40 horas semanales, con un periodo de transición gradual hasta el año 2030.
Asimismo, se mantiene el derecho constitucional de un día de descanso remunerado por cada semana laborada, aunque no se incluye explícitamente un segundo día obligatorio de descanso. El dictamen también introduce límites para el trabajo extraordinario (hasta 12 horas por semana en condiciones específicas) y establece que la reducción de horas no podrá implicar la disminución de salarios ni prestaciones para los trabajadores.
Ahora, al tratarse de una reforma constitucional, el dictamen debe ser ratificado por mayoría en al menos 17 de los 32 congresos locales para poder ser publicado en el Diario Oficial de la Federación y aplicarse. Posteriormente, el Congreso de la Unión tendrá 90 días para adecuar la Ley Federal del Trabajo y otros ordenamientos relacionados.