Padres y madres han denunciado de manera recurrente síntomas en los alumnos —como dolores de cabeza, náuseas o irritaciones— que atribuyen a la cercanía de las instalaciones petroleras
Atenea Rojas
Decenas de padres de familia, estudiantes y docentes realizaron este lunes una protesta frente a la entrada de la refinería Olmeca, también conocida como Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, para exigir la reubicación de dos escuelas ubicadas a escasos metros de las instalaciones petroleras, que aseguran ponen en riesgo la salud de la comunidad educativa.
Los planteles en disputa son el jardín de niños “Agustín Melgar” y la primaria “Abías Domínguez Alejandro”, situados en la colonia Lázaro Cárdenas, a menos de medio kilómetro del complejo industrial. En este contexto, padres y madres han denunciado de manera recurrente síntomas en los alumnos —como dolores de cabeza, náuseas o irritaciones— que atribuyen a la cercanía de las instalaciones petroleras, operativas desde hace varios años.
Por ello, grupos de la comunidad educativa han insistido en que esta proximidad viola las normativas de seguridad que exigen cierta distancia entre escuelas y zonas industriales de alto riesgo. En semanas recientes, incluso se difundió que algunas autoridades habrían intentado cerrar los planteles sin acordar una reubicación, lo que intensificó la indignación de las familias.
En este contexto, el gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, mencionó en conferencia que existe una mesa de negociación abierta con técnicos y especialistas para atender las dudas de los padres y asegurar que la refinería no representa un riesgo para la población. Según su versión, no hay estudios que demuestren contaminación directa provocada por la planta, que fue construida bajo estándares de certificación.