La reciente inauguración del vuelo directo entre Aguascalientes y La Paz representa una importante apuesta por mejorar la conectividad aérea y diversificar los destinos disponibles desde el Bajío.
Además de abrir la posibilidad a viajes turísticos hacia el Mar de Cortés, esta ruta también puede representar una plataforma de intercambio económico, cultural y de inversión. Sin embargo, el verdadero reto está en capitalizar su potencial: aún no se han anunciado paquetes promocionales, convenios comerciales o acciones estratégicas para impulsar el flujo de viajeros en ambos sentidos.
La conectividad es un primer paso. Lo que sigue es crear una agenda turística, cultural y de negocios binacional que haga de esta ruta algo más que un destino vacacional.