Supuestas organizaciones o asociaciones que promueven cursos, talleres, capacitaciones, e incluso préstamos de dinero para emprendedores que se promocionan en redes sociales, no siempre son confiables en dichos ofrecimientos.

Valle de Tulancingo, Hidalgo.- Lo anterior fue señalado por Marco Antonio Perea Sosa, encargado de la oficina de enlaces federales con instituciones públicas de los gobiernos federal y estatal.
Señaló que la primera señal de alerta, es cuando la organización o asociación no presenta en sus publicaciones electrónicas su número de registro ante autoridades para ofrecer sus servicios.
En el caso de talleres y capacitaciones, e incluso bolsas de trabajo, dicho registro debe otorgarlo la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del Estado de Hidalgo.
Mientras que en los casos donde se ofrecen supuestos créditos y apoyos financieros, entre las autorizaciones, las organizaciones deben estar otorgadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
En ambos casos, el funcionario señaló que la dependencia a su cargo, donde se encuentran las delegaciones locales de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y de la Oficina de Atención al Consumidor (Odeco), puede apoyar para cotejar que las organizaciones y asociaciones estén legalmente registradas.
Con ello, la persona que solicita los servicios tendrá total certeza de que los servicios serán otorgados de forma legal y correcta.
Perea Sosa agregó que dichas organizaciones y asociaciones deben contar con un domicilio físico, donde puedan ser ubicados.
Respecto a los depósitos que se piden para formar parte de alguno de los servicios señalados, deben ser a una cuenta a nombre de la organización, jamás de una persona física.
El funcionario pidió solicitar los servicios hasta verificar todos los puntos señalados, agregando que se debe tener mucho cuidado con el otorgamiento de datos personales.
Pues estos pueden ser utilizados para la comisión de otros fraudes, usurpando la identidad de la persona que otorga dichos datos.
Son sobre todo las personas adultas mayores, así como jóvenes que en la mayoría de los casos buscan su primer empleo, las principales víctimas de este tipo de defraudación.