El próximo 24 de octubre, la plaza principal de Patamban, en el municipio de Tangancícuaro, se llenará de ollas, jarras, platos, juegos de té y pequeñas figuras de barro. No habrá mesas para exhibirlas: las piezas se colocarán directamente sobre el piso, como parte de una tradición que distingue al Concurso Local de Alfarería, que este año llegará a su edición número 42.
La peculiar forma de montar la exposición permite que los visitantes recorran la plaza entre cientos de creaciones, elaboradas con técnicas que van desde la alfarería vidriada y bruñida hasta la de alta temperatura y el pastillaje. El resultado es una muestra donde cada pieza refleja el conocimiento que las familias de la comunidad han transmitido de generación en generación.
“Son artesanos que tienen toda una cultura, todo un modo de vida alrededor del horno”, destacó Castor Estrada Robles, director de la Casa de las Artesanías, al presentar el concurso, para el que se espera la participación de alrededor de 70 artesanos, cuatro más que en la edición anterior.
En esta ocasión se repartirán 90 mil pesos en premios, con el respaldo de la Casa de las Artesanías, el Ayuntamiento de Tangancícuaro y el Fondo Nacional para el Fomento a las Artesanías.
Pero la jornada no se limita a la competencia. El concurso forma parte de las celebraciones de Patamban en honor a Cristo Rey, una fiesta que reúne actividades religiosas, culturales y comunitarias durante varios días. De acuerdo con el presidente municipal, Arturo Hernández Vázquez, el certamen es una de las tradiciones que acompañan esta celebración, junto con la Noche Purépecha.
Entre los retos de la comunidad está lograr que el oficio siga vivo entre niñas, niños y jóvenes. Pablo Contreras Ruiz, representante de la alfarería vidriada verde, señaló que la migración hacia Estados Unidos y las oportunidades laborales en actividades como la agricultura influyen en el interés de las nuevas generaciones por dedicarse de tiempo completo a la producción artesanal.
Por ello, destacó una iniciativa impulsada por migrantes de la comunidad para que los niños elaboren sus propias piezas durante el concurso. La intención es acercarlos al barro desde pequeños y mantener el vínculo con un oficio que forma parte de la identidad de Patamban.
La recepción de piezas será el 24 de octubre, de 10:00 a 12:00 horas, en la explanada principal; la calificación comenzará al mediodía y la premiación está prevista para las 16:00 horas. Para quienes visiten la localidad, será una oportunidad de recorrer una plaza convertida en escaparate de creatividad, pero también de conocer una tradición que busca abrirse camino hacia las siguientes generaciones.