Se habla de que tuvo un costo cercano a los 40 millones de pesos
El mes pasado se viralizó el caso de una fiesta de XV años en el municipio de Villahermosa, Tabasco, que se salió por completo de lo común al incluir la participación de artistas de talla internacional como Belinda, J Balvin, Xavi y el grupo Matute, y por si fuera poco, con nadie más y nadie menos que Galilea Montijo como presentadora oficial del evento.
La fiesta, que además ofreció una temática de Nueva York y regalos de lujo para sus más de 5 mil invitados, fue organizada por Virginia Guillén Ávalos, trabajadora de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, confirmó esta semana desde la conferencia de prensa matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, que la empresa petrolera ya emitió una denuncia formal contra la trabajadora ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, con el fin de que se investigue la procedencia de los recursos que fueron utilizados para financiar el evento, así como determinar si existe alguna situación irregular con el cargo de Guillén Ávalos dentro de la empresa, puesto que se sospecha de posibles actos de corrupción.
Y es que los reportes indican que la señalada percibe un salario mensual de aproximadamente 38 mil pesos, lo que no coincide con las acusaciones que recibe, pues diversas investigaciones periodísticas sugieren que Virginia Guillén ha adquirido una serie de bienes como casas, terrenos y hasta un automóvil de la marca BMW con pago al contado.
En el caso de la fiesta, diversas fuentes estiman que pudo haber tenido un costo de hasta 40 millones de pesos, aunque todo lo anterior no se confirmó ni de desmintió ni por el director de Pemex ni por la presidenta de México, quien además respaldó la denuncia interpuesta por la petrolera y declaró que será la Secretaría Anticorrupción la responsable de aclarar los hechos a través de la investigación.
“Tiene que hacerse la investigación. Quien tiene que determinarlo no es el propio director de Pemex sino la Secretaría y el propio órgano interno de control; siempre que se presenta una nota se hace una revisión interna por parte de la secretaría, porque hay veces que las notas no tienen nada de fondo y no hay un delito administrativo o penal cometido por una persona, pero de todas maneras la instrucción que tienen todos es que se hagan las investigaciones”, mencionó. “Nosotros no toleramos la corrupción, no hay impunidad, pero tenemos que garantizar que en efecto la nota tiene sustento”, finalizó.
Cabe señalar que el esposo de la señalada, el empresario Juan Carlos Guerrero Rojas, está vinculado como contratista de Pemex, lo que abre la línea de un posible conflicto de interés en caso de confirmarse algún tipo de relación comercial entre el empresario y la paraestatal.